HISTORIA DEL ARTE 10 (Renacimiento)

Hoy nos adentramos en lo que conocemos como Edad Moderna. Concretamente iniciamos en el siglo XVI.

El siglo XIV fue una época de carencias económicas y de epidemias que harían que hubiera un decrecimiento del poder de los señores feudales.

Sin embargo, el Siglo XV, fue un momento de expansión económico debido al aumento demográfico y de productividad agrícola.

De lo que hablaremos hoy, es de un movimiento, uno de los más importantes en toda la Historia del Arte, que comenzó en Italia y que se expandió por toda Europa. Convirtiéndose en un movimiento universal, pero no será uniforme y homogéneo, en cada país la tradición local condicionó su desarrollo y lo llenó de matices. Incluso el desarrollo cronológico no se hará de forma paralela: el estilo reinante durante el siglo XV será el Gótico; hay que esperar hasta el siglo XVI para atisbar la nueva estética; El Renacimiento.

Entramos en un momento de la Historia en el que los reyes, por todo el aumento económico, debido al aumento geográfico, de invasiones y conquistas, aprovecharán el momento para implantar, de nuevo, una Monarquía Autoritaria. Para ello se servirán de 6 puntos:

  1. Unificación territorial por conquistas militares y alianzas matrimoniales.
  2. Crean ejércitos permanentes, comandados por la nobleza.
  3. Centralizan la administración, creando funcionarios como consejeros o jueces que representan el poder real.
  4. Crean tribunales Superiores de Justicia que ejecutan sentencias, en nombre del rey.
  5. Crearan nuevos impuestos, para mantener a los funcionarios y el ejército. (Por supuesto, la nobleza y el clero están exentos de estos impuestos).
  6. Y crean la diplomacia como vehículo de relaciones internacionales.

Por ejemplo, en España, el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, conocidos como los Reyes Católicos, unen ambas coronas creando un estado más grande y poderoso. Portugal inicia su expansión por África y el sur de Asia. Francia, continúa su expansión con la anexión de Aquitania, Bretaña y parte de Borgoña. En Inglaterra se asienta la nueva dinastía Tudor. Alemania, dividida en varios principados, recae el poder imperial en Habsburgo, que mantienen la hegemonía hasta principios del siglo XX…

Y una cosa muy importante, es que el Imperio Bizantino, es conquistado por los Otomanos. Y esto hace que la conocida Ruta de la Seda quede intransitable por el asentamiento de este nuevo Imperio.

Europa, necesitan entonces, buscar nuevos caminos para seguir con el comercio de Asia y es el momento de los descubrimientos y de las grandes expediciones marítimas.

Todo ello fue posible por los adelantos técnicos como la brújula, el timón móvil y la invención de los portugueses de la Carabela; un barco que combinaba velas cuadradas para la velocidad y triangulares para las maniobras. No utilizaban remos, con lo que en la bodega había mucho espacio para almacenar mercancías. Y otra cuestión importante, es que estaban provistas de cañones, resistiendo así, los ataques piratas.

También es el momento en el que se desarrolla de una forma más exacta la cartografía, y esto hace que se creen mapas más exactos de los recorridos y vientos.

El descubrimiento más importante de la época, fue sin duda, el del continente americano (Descubrimiento, colonización, no sé muy bien como decirlo, incluso invasión, ¿no? El caso es que para Europa, descubrir ese nuevo continente supuso un crecimiento económico brutal).

Lo que me resulta muy interesante es como ocurrió todo esto; Cristóbal Colón intento que Portugal le financiara la expedición, que en un principio se trataba de buscar una ruta alternativa a la Ruta de la seda (Pensando que la tierra era redonda, proponía ir hacia al oeste en vez de al este). Portugal ya estaba realizando sus propias expediciones por las costas africanas y esto hizo que Colón, pidiera ayuda a España.

Tras varios intentos, obtuvo el beneplácito de los Reyes Católicos. Así, partió en búsqueda de la India, pero el 12 de octubre de 1492 se topo en su camino con un nuevo continente. (Colón estaba convencido de que había llegado a Asia. Más tarde, Juan Caboto y Américo Vespucio demostrarían que se trataba de un nuevo continente. (Visto desde el punto de vita Europeo de la época, claro).

Las expediciones de Hernán Cortés, que conquistaron e invadieron centro América y parte de América del Norte, derrotando así, al Imperio Azteca. Y las de Francisco Pizarro, América del Sur, derrotando y conquistando el Imperio Inca.

Esta etapa (1522, o sea, 30 años después del descubrimiento de América) también recoge el momento en que Núñez de Balboa descubriera el mar del sur; ese tránsito que luego llamaríamos estrecho de Magallanes y que unía el Océano Atlántico y el Pacífico. Por esta ruta, el propio Magallanes llegaría hasta Filipinas y tras su muerte, el viaje se concluyó, al mando de Juan Sebastián El Cano, consiguiendo así, dar la primera vuelta al mundo. (En la que se tardó casi 3 años).

Primera Vuelta al Mundo

Las consecuencias de estos viajes, supusieron el asentaron de las bases de la futura hegemonía de Europa; mestizaje, trata de esclavos negros del nuevo continente e intercambio de enfermedades que contribuyó al descenso de la población indígena.

Se desplazó la actividad comercial a puertos como Sevilla, Lisboa, Londres y Amberes. Y el comercio creció en mercancías como metales preciosos, trigo, café, caña de azúcar, maíz, patatas… Y la importación de oro y plata estimuló la economía española, que se alzó durante un tiempo como centro de la política mundial.

Metiéndonos en el Renacimiento como estilo artístico, debemos decir que nace en Italia. Y esto tiene bastante sentido, cuando es uno de los países que en ese momento y por todas estas cuestiones históricas que hemos hablado antes, pues es uno de esos países que desarrolla una nueva economía, lo que da lugar a una nueva sociedad, y ésta, a unos nuevos intereses artísticos.

Italia nunca perdió, de alguna manera, su espíritu clásico, que incluso perduró en el Románico y el Gótico. Su gestación, podríamos decir que comienza en el “Trecento” en pleno Gótico durante el siglo XIV.

En escultura los Pisano y en pintura los Primitivos Italianos de la Escuela de Florencia y de la Escuela de Siena nos permiten ya hablar de un ProtoRenacimiento. Como centro artístico destacan las ciudades de Pisa, Florencia o Siena.

La capilla Scrovegni de Padua (Giotto)

El «Quattrocento» – Se desarrolló en el siglo XV, todavía experimental.

Surge una nueva estética, un nuevo sentido de la belleza, un nuevo estilo, el Renacimiento (término acuñado por Vasari en el siglo XVI), debido a que «renacen» los ideales de la antigüedad clásica, la cultura grecorromana, pero no es una imitación, sino un punto de partida para el nuevo espíritu y para las nuevas creaciones. La capital artística de este primer Renacimiento es Florencia.

La Cúpula de la Catedral de Santa María de las Flores, en Florencia, de Filippo Brunelleschi

Y por último el «Cinquecento», en el siglo XVI, que es el momento del pleno Renacimiento. Y como centro del arte, se asentará en la ciudad de Roma.

¿Cuáles son sus características?

De momento, podemos decir que nace una nueva concepción del arte y tiene varios procesos:

El Manierismo – Hacia la tercera década del siglo XVI, donde se produce una reacción anticlásica que ponía en cuestión los ideales de belleza del Renacimiento vistos antes.

El origen del concepto de Manierismo está en la expresión italiana «allá maniera di…», es decir siguiendo la línea de Miguel Ángel, Rafael, Leonardo. La época del Manierismo es de cambios políticos (Italia campo de batalla entre España y Francia, «Sacco di Roma» en 1.527) y religiosos (la reforma protestante pone en entredicho la supremacía de Roma), terminando con el optimismo humanista.

Otra cuestión de este estilo, El Renacimiento, es que se convertirá en un estilo universal, extendiéndose desde Italia al resto de Europa. Pero no será uniforme y homogéneo, en cada país la tradición local condicionó su desarrollo y esto hizo que fuera un movimiento lleno de matices.

Incluso, como he dicho al principio de este texto, el desarrollo cronológico no se hará de forma paralela.

El Jardín de las Delicias (El Bosco)

Nace el Humanismo, que cambia la concepción medieval del hombre. Ahora, éste, vuelve a ser el centro de todas las cosas, e introducirá cambios en todas sus manifestaciones, sobre todo en la cultura y el arte, como veremos más adelante y si lo comparamos con el arte románico, por ejemplo, donde todos los temas eran religiosos.

Igualmente es el inicio del Racionalismo, donde la realidad es comprendida a través de la razón. Se investiga científicamente ciertos aspectos de la arquitectura, la pintura o la escultura, antes de llevar a cabo las obras finales.

Y con respecto a los artistas y las artistas, es el momento en el que cogen protagonismo. Desaparecerá el anonimato artístico y la historia del arte comienza a basarse en la autoría, más que en la obra en sí. De estos, aparecen los mecenas, que normalmente eran personas adineradas que promocionan a los artistas que les gustaban y solían ser coleccionistas, realizando una gran cantidad de encargos. Se toma más en serio las figuras de los críticos y biógrafos. Se estudia de una manera sistemática los prototipos artísticos clásicos…

El Renacimiento supuso también el descubrimiento de la naturaleza, que se hace patente en los fondos de la pintura o el esfuerzo por representar la anatomía. Pero, igualmente, que en el arte clásico, se trata de un naturalismo idealizado, o sea, se representa más la idea perfecta de cada ser. No se representan las imperfecciones o deformidades.

Pasando a la Arquitectura Renacentista Italiana, concretamente en el Cinquecento (Siglo XVI) la capitalidad del arte pasa de Florencia a Roma, bajo el mecenazgo de los Papas Julio II, León X y Sixto V.

Para demostrar el poder creciente de la Iglesia y el Estado se recurre al clasicismo: se utilizan con mayor rigor los órdenes clásicos; es un arte solemne y monumental pero se huye de todo colosalismo deshumanizado, predominando la medida, el equilibrio y la proporción; empleo de frontones triangulares y semicirculares en combinación; se impone el uso de plantas centralizadas con cúpula símbolo del orden divino existente en el universo.

Proyecto de la Basílica de San Pedro (Miguel ángel Buonarroti)

Miguel Ángel Buonarroti, considerado como el iniciador del Manierismo en arquitectura, busca los grandes efectos espaciales. Por ejemplo, San Pedro del Vaticano. (Pero yo creo que de los artistas, al haber tanta información, lo dejaremos para el texto que viene. Supongo que de momento es mejor hablar a rasgos generales de los estilos, las formas, la geografía… y ya en el siguiente, me centraré en citar algunos nombres fundamentales para esta etapa del arte).

Por las intensas relaciones de España e Italia, e impulsadas por Fernando el Católico, que su corona tenía dominio sobre Cataluña – Aragón y a su vez, sobre Nápoles y Sicilia, hay un intercambio de artistas que hace que a finales del siglo XV se vaya expandiendo el Renacimiento por España y ya se extenderá paulatinamente a lo largo del Siglo XVI.

Las características sociales de la España del momento eran un tanto diferentes de las que se habían observado en Italia en el período de gestación del Renacimiento: mientras en Italia el resurgimiento de la actividad comercial y del mundo urbano marcaron el contexto en que se desarrolló el Renacimiento naciente, en España, en cambió, a principios del siglo XVI el fenómeno mercantil sólo se daba con fuerza en Cataluña y Valencia; al mismo tiempo, si en Italia la aparición de la burguesía y su enriquecimiento hicieron posible que dicha clase social se convirtiera en uno de los principales clientes de los artistas renacentistas, en España eran la iglesia, la nobleza y la monarquía las que seguían ostentando el poderío económico; sin embargo las circunstancias políticas del momento, profundamente marcadas por la consecución de la unidad nacional y por el descubrimiento del Nuevo Continente a finales del siglo XV, hacían de España un reino con grandes perspectivas, lo cual también facilitó la penetración de Renacimiento.

Todo esto explica que el Renacimiento en España se mantenga bajo la tutela de la nobleza, la Corte y la Iglesia, quienes establecerán cuáles son las necesidades que debe satisfacer el arte.

Volviendo a la Arquitectura Renacentista, en este caso en España, se puede estructurar en tres fases o períodos: Estilo Plateresco, Estilo Purista o Clasicista y Estilo Herreriano. No obstante, es preciso hablar previamente de la evolución que sufren las formas arquitectónicas a lo largo del siglo XV para llegar a lo que se considera propiamente arquitectura renacentista y comprender cómo se ha ido gestando el lenguaje artístico del nuevo estilo.

La Puerta de la Pellejería de la Catedral de Burgos, de Francisco de Colonia.

Digamos, en el primer Renacimiento o en el estilo Plateresco, se desarrolla cronológicamente en la primera mitad del siglo XVI, correspondiendo con el reinado de Carlos I de España y V de Alemania, y geográficamente se ubica principalmente en Castilla, concretamente en las ciudades de Burgos, Toledo, Guadalajara, Salamanca y Valladolid; posteriormente, la primacía artística pasará sobre todo a Sevilla.

Se trata de un estilo ornamental que abarca desde las últimas obras del Gótico Flamígero hasta la consolidación de las formas plenamente renacentistas libres de pervivencias góticas y platerescas, es decir, hasta lo que se denomina Estilo Clasicista por su clara influencia italiana.

La característica fundamental que define el Estilo Plateresco es la profusión decorativa, que combina simultáneamente elementos de influencia italiana con otros hispanos: medallones, escudos, balaustradas y figuras humanas, animales o vegetales entrelazadas, los denominados grutescos, se conjugan con habilidad y cubren las superficies de los edificios hasta desdibujar sus originarias líneas puras. Esta característica le valió la denominación de “plateresco”, al comparar su minuciosa decoración con la tarea propia de los plateros y orfebres. A este estilo pertenecen: La Puerta de la Pellejería de la Catedral de Burgos, de Francisco de Colonia. La Escalera Dorada de la Catedral de Burgos, de Diego de Siloé. O La Fachada de la Universidad de Salamanca, de autor anónimo.

La Fachada de la Universidad de Alcalá de Henares, de Rodrigo Gil de Hontañón

El Clasicismo Renacentista: Digamos, el Estilo Purista, coexiste con el plateresco durante los años centrales del siglo. El Estilo Purista o Clasicismo Renacentista se caracteriza por un retorno a las formas clásicas, al gusto italianizante. Se imponen los arcos de medio punto, los almohadillados en los muros y los edificios adquieren un aspecto más sereno, armónico y equilibrado. En decoración, generalmente sólo cubre puertas y ventanas, limitándose a algunos elementos concretos, generalmente de inspiración clásica.

Las obras arquitectónicas y los artistas más significativos del Estilo Purista o Clasicismo son La Fachada de la Universidad de Alcalá de Henares, de Rodrigo Gil de Hontañón y El Palacio de Carlos V de Granada, de Pedro Machuca.

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial de Juan de Herrera

Y bueno, vamos a pasar ya el estilo Herreriano, que de igual manera, lo llamaban arquitectura del Bajo Renacimiento. Este estilo ocupa el último tercio del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II.

El estilo anterior se ve interrumpido por la introducción de formas del Cinquecento italiano y los postulados del Manierismo, caracterizadas por una gran sobriedad decorativa, conectando perfectamente con la austeridad que propugnaba la Contrarreforma, debiéndose también su triunfo al hecho de ser un estilo propio y nacional.

El nombre que recibe el estilo deriva de Juan de Herrera, autor de la obra clave de este período, el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial: las obras comienzan bajo la dirección de Juan Bautista de Toledo, pero muere en 1567 y será sustituido por Juan de Herrera, el auténtico artífice de El Escorial; se caracteriza por el predominio de los elementos constructivos y la casi total ausencia decorativa, las líneas rectas y los volúmenes cúbicos, dominando las formas geométricas simples y la horizontalidad, rota únicamente por las torres de las esquinas y la cúpula de la basílica, de planta de cruz griega… en resumen, edificio monumental que representa la grandeza del Imperio español de la época.

El sentimiento clásico aparece antes en la escultura que en la arquitectura. Ésta utiliza materiales nobles como el mármol y el bronce y los protagonistas son el hombre y la naturaleza, acentuándose el naturalismo, se busca la representación de la realidad, aunque a veces ésta se idealice, se intentan crear modelos ideales, que expresen el ideal humano tal y como se concibe en el Renacimiento. También es importante la preocupación por la expresividad de las figuras.

En bulto redondo se realizan bustos, figuras de cuerpo entero, motivos funerarios y estatuas ecuestres…

Piedad del Vaticano de Miguel Ángel Buonarroti

Por último mencionar que la escultura renacentista se caracteriza por la proporción, la simetría y el canon; aunque continúa siendo fundamentalmente cristiana se subordina el simbolismo religioso a la consecución de la belleza, centrando su interés en la belleza formal de las figuras, estudiando así mismo la anatomía a través del desnudo y el retrato. También reaparecen los temas mitológicos.

Y es del Cinquecento, uno de los máximos genios de la Historia, que ya lo hemos nombrado, poeta, pintor, arquitecto y sobre todo, escultor; Miguel Ángel Buonarotti.

La escultura del Renacimiento en España llega gracias a artistas italianos, como Fancelli y Torrigiano, o a los españoles que viajaban a Italia a formarse, como el caso de Alonso Berruguete.

La escultura del Renacimiento español es de gran originalidad por el fuerte sentimiento religioso del que está impregnado, siguiendo la línea anterior del gótico. Además de dar mucha importancia de la expresividad.

También es original por los materiales empleados: se utiliza mucho la madera policromada con la técnica del estofado, en la que se aplica una fina capa de pan dorado y luego se pinta encima y se raspa para que se vea el dorado. Se siguen construyendo sepulcros, retablos, sillerías de coro y retratos.

No obstante, la plenitud de la escultura renacentista española llegará de la mano de la Escuela de Valladolid, concretamente de Alonso de Berruguete y de Juan de Juni.

Sacrificio de Isaac de Alonso Berruguete

Bueno, vamos a pasar a la pintura. ¿Cómo no? Sigue apareciendo en Italia, concretamente en Florencia, que en aquel momento continúa siendo la capital del arte, pero sus figuras se trasladan a Roma, donde el Papa es ahora el mayor mecenas.

  • Mejor manejo del color, perdiendo su imperio el dibujo y el contorno, aunque los pintores florentinos siguen dándoles mayor importancia que otras escuelas.
  • La luz adquiere una nueva importancia y con ella las sombras, casi ausentes en el siglo anterior.
  • Las formas son ya redondeadas, no con apariencia tan plana como antes, gracias al claroscuro de luces y sombras se consigue el volumen, junto con otros recursos (como poner el brazo en primer plano).
  • Ya no existe tanta obsesión por la perspectiva, la profundidad se consigue ahora de una forma más natural, sin esfuerzo.
  • Los paisajes se enriquecen, son más variados, unos luminosos, otros neblinosos o crepusculares…
  • Y por último, la composición es clara, con frecuencia triangular, relacionándose las figuras con las miradas y gestos, con una única escena o destacando claramente la principal.
Hombre Vitruvio de Leonardo da Vinci

Aquí aparece otro de los genios de la época, concretamente del tránsito del Quattrocento al Cinquecento y es Leonardo da Vinci. Que, bueno, se ha considerado siempre como arquetipo de artista del Renacimiento, por su pasión por tosas las formas del saber; científico, escritor y artista.

Bueno, y para terminar, sí nombraré, al menos, el pintor por excelencia de la pintura Renacentista, que no fue otro, que “El Greco”.

Pero bueno, como ya digo, y para que no se nos quede muy largo este texto, más adelante, realizaré otro, que nos sirva de complemento a este, en el que mencionaré los y las artistas del Renacimiento. Sí, porque esto es cierto; prácticamente, todos los libros de arte mencionan figuras masculinas como artistas del Renacimiento y creo que es absolutamente necesario, reestructurar la historia del arte, posicionando nuestras mujeres artistas. Así que el siguiente programa se lo dedicaré a estas figuras, donde mencionaré, de igual manera a, por ejemplo; Sofonisba Anguissola, Plautilla Nelli o Levina Teerlinc.

Espero que el texto haya sido de vuestro interés.

Jorge Barroso «Bifu»

Formato Audio: https://www.ivoox.com/2×10-historia-del-arte-10-renacimiento-audios-mp3_rf_78607080_1.html

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