LABORATORIO Reestructurando los Métodos Escénicos (Cocina y Escena)

A lo largo de su historia, las Artes Escénicas, su funcionalidad, su forma y estilo han cambiado con el tiempo, y no podemos ser obtusos en intentar definir el teatro de hoy día.

Quizá, podemos ser más objetivos con el que fue, con el teatro pasado, ya que viéndolo desde la distancia que nos da el tiempo, podemos estudiar la sociedad del momento, para qué era utilizado, que elementos participaban… pero hoy día este gremio ha abierto su abanico y quizá sea más complejo. Pero a su vez, existe una contradicción en todo esto, ya que vemos un avance en la estética y el lenguaje, la temática y los elementos, pero se sigue manteniendo la estructura básica de hace más de 2.000 años.

Esto me dice que su evolución ha sido lenta, en comparación con otras disciplinas, por ejemplo la cocina, que es de lo que va esto de lo que os hablaré hoy; el Laboratorio que he realizando y que titulé; Reestructurando los métodos escénicos, donde pretendo adquirir los valores heterogéneos de otros gremios para aplicarlos a las Artes Escénicas. Y en concreto, esta primera parte, a la llamé “Cocina y Escena” es donde he centrado mi energía en este mes que ha durado la residencia.

Este Laboratorio lo he podido realizar gracias a la participación del ICAS dentro de su banco de proyectos, Interreg Magallanes ICC. Y que su fecha de exposición fueron los pasados días 4, 5 y 6 de Noviembre de 2021.

Proceso 1 Laboratorio RME (Cocina y Escena)

La cocina ha sabido codearse con físicos, químicos, diseñadores, artistas… pero manteniendo su funcionalidad primaria y objetiva. Por ello, creo que su evolución en los últimos 30 años ha sido abismal.

A diferencia de otras profesiones, en la cocina se trabaja con productos vivos; animales, vegetales… últimamente, también con productos químicos… Podríamos decir que uno de sus valores más evidentes es que ese producto no sea insalubre. Además de que comer, es una imposición biológica necesaria para nuestro organismo.

Por otra parte, la gastronomía, de alguna forma, es tratar ese producto para obtener eso mismo, que ese producto sea comestible. Existen alimentos que no podríamos comer si no estuvieran, de alguna manera, cocinadas. Por ejemplo, hervir a ciertos grados centígrados algunos productos, mata bacterias perjudiciales para nuestra salud.

Y supongo, que a partir de este acto, el tratamiento del producto se convierte en un proceso creativo. Entrando así en otro de los valores heterogéneos de la cocina; el sabor.

Éste se obtiene aplicando técnicas como freír, batir, tostar, hervir, mezclar, combinar… sin que la elaboración que realicemos desmejore el producto que, incluso, pudiera llegar a hacerlo perjudicial para la salud. Por ejemplo, si un pan lo tostamos demasiado tiempo, no sería bueno comerlo. Pero pensar y tomar la decisión de tostar el pan, donde se busca el sabor, la textura, el crujiente, experimentar con el tiempo de tostado, el grosor del pan, el tipo de harina… todo eso tiene que ver con un acto creativo.

O sea, de momento tenemos que la cocina primordialmente tiene que ver con la salud, después con el sabor. Aunque éste, ya sería un valor prescindible. En principio, debemos valorar antes, las cualidades para la salud de esos alimentos; calorías, hierro, vitaminas, proteínas… Como ya he dicho la cocina es una necesidad física.

El otro fin claro, es el sabor. Es decir, que esté bueno, que esté rico. Potenciar los sabores, entremezclarlos para obtener otros…

Ambos puntos, ambos fines primarios, tienen un pequeño grado de subjetividad; existen personas alérgicas a algunos productos y con respecto al sabor, sí que hay un grado de subjetividad más amplio, porque depende del gusto personal. Pero ¿podríamos afirmar que la cocina tiene estos 2 puntos básicos fundamentales, salud y sabor?

¿ALIMENTACIÓN O GASTRONOMÍA? ¿QUÉ ES COCINA?

  1. La alimentación es la satisfacción de unas necesidades físicas.
  2. La gastronomía permite sublimar esta función y convertir el acto de comer en un placer para los sentidos y para el intelecto.

Entonces, el cocinero o cocinera es aquel que partiendo de un valor primario, como es la salud y necesidad biológica, realiza una serie de procedimientos donde nos presenta la comida (ese acto que tenemos que hacer diariamente para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo), pero obteniendo otras cuestiones. Aunque la primordial en este segundo punto, sigue siendo el sabor, a partir de aquí, todo lo demás son cuestiones que engrandecen el acto primario.

Esto le ofrece a la acción simple (la de comer o alimentarse), otros valores como la creatividad, la estética, la sorpresa, la sensibilidad, el placer, el disfrute, el entretenimiento, incluso la controversia, el juego… O sea, diferentes estímulos sensitivos e intelectuales.

Restaurante Abantal (Julio Fernández)

Desde mi punto de vista, está claro que la cocina puede ser arte, ya que mezcla a la perfección y de una forma evidente y clara, la sensibilidad, la técnica, la capacidad expresiva y la comunicación. (Imagino que todo tiene que ver según el grado de implicación, su forma y estilo).

Estas cuestiones, son evidentes en mi profesión, forman parte de las artes escénicas (en realidad de las artes en general). Entonces, ¿existen paralelismos entre ambas disciplinas? En las dos encontramos creatividad, sensibilidad, capacidad expresiva, técnica y comunicación. También otros valores heterogéneos, por ejemplo, los valores subversivos o los procesos.

Quizá estas cuestiones se aplican con fines un poco distintos, o se buscan de otra manera… así que lo que pretendo con este estudio es observar las diferencias, los procesos, e intentar aplicarlos a mi trabajo (y viceversa, si es lo deseado), sobre todo, por obtener nuevas fórmulas de creación y representación.

Este, no es un estudio en el que pretenda fusionar artes escénicas y gastronomía, mi intención es absorber modos de trabajar, de inspiración, de funcionalidad, para aplicarlos a mi trabajo. O sea, que no es un proceso de fusión, propiamente dicho.

PARALELISMOS A PRIMERA VISTA:

En un principio, he encontrado paralelismos obvios entre una disciplina y otra; en ambas existe un público, un espacio de representación, un tempo…

Público: A priori, podría decir que en ambas disciplinas existe un fin claro de muestra, con lo que necesitan de un público (en la cocina el o la comensal). El comensal es la última fase del proceso gastronómico, en las artes escénicas es el público propiamente dicho.

Espacio de representación: La cocina tiene un espacio llamado restaurante, pero finalmente puede ser servida en cualquier sitio (Catering), al igual que en las artes escénicas existe el teatro, pero la representación puede transcurrir en cualquier lugar.

Igualmente existe la cocina y la sala (jefe de cocina, jefe de sala. Incluso para el tempo del servicio, está el jefe de partidas), que podría ser comparado al camerino y al escenario, backstage, acomodador/a…).

Tempo: El tiempo en ambas disciplinas es fundamental. En la cocina es evidente porque, por ejemplo, entre otras muchas cosas, la sopa puede llevar fría, con lo que no cumple su objetivo final. En el teatro, existe el tiempo de la obra, el tiempo de acción y reacción, el tiempo de la estructura… todo eso puede hacer que la obra decaiga y aburra. (El Bulli llamaba a sus diferentes periodos de tiempo “actos”).

Restaurante Contenedor. Foto: Luís Castilla

PIEZAS:

En total, me ha dado tiempo a realizar 6 piezas. Aunque tenía pensada alguna más que no he podido terminar o por tiempo o porque el concepto aún no estaba del todo claro.

Algunas de las piezas que expongo son más complejas, otras, quizá, se han quedado en un apunte de la idea. (Lo que, igualmente, está bien, ya que el fin de estos estudios no es que terminen aquí, sino continuar con otras profesiones e incluso llegar a poner en práctica estas conclusiones con empresas profesionales del gremio tratado).

En fin, vamos por el principio.

Pieza 1: PATIO DE BUTACA “Tos y Oscuridad” (Instalación Escénica)

Pieza 1: PATIO DE BUTACAS; Tos y Oscuridad

Respecto al espacio escénico, me he querido centrar más que donde se actúa (o sea, el escenario) donde se ve, desde donde se observa la obra, es decir; el patio de butacas.   Antiguamente el espacio escénico se disponía como lo que hoy conocemos como espacio a la italiana.

El primer edificio destinado a teatro construido en piedra se remonta al año 500 a. de C. en Grecia, donde se diferenciaba el espacio de la orchestra o espacio circular (escenario) del hemiciclo o theatron (gradas o patio de butacas).

En Roma, el espacio escénico volvió a ser desmontable, construido en madera, y no fue hasta el año 55 a. de C. cuando se construyó el primer edificio en piedra. Igualmente, era semicircular y también diferenciaba el sitio de actuación y el de público. Aquí ya comenzaban a realizarse decorados muy realistas.

El teatro medieval, sobre todo, se desarrolló en edificios religiosos, sirviéndose de espacios amplios y grandes estancias para las representaciones que, normalmente, eran ejecutadas por sacerdotes.

Poco a poco la introducción de elementos profanos fue desplazando estas representaciones fuera de la iglesia y es aquí, donde comienza un nuevo tipo de espacio escénico: En Italia construyen escenarios inclinados y juegan con la caja escénica para buscar otras perspectivas. En Inglaterra se comienzan a construir edificios destinados a ser teatros de una forma poligonal o circular, donde también plantean escenarios a doble altura. Y en España, en el Siglo de Oro, la representación cogió un espacio bastante singular, pues se desarrollaba en las casas de vecinos (así nacieron los Corrales de Comedia).

Todo esto evolucionó a lo que hoy día conocemos como un teatro (edificio), un espacio clásico de representación donde podemos encontrar diferentes formatos como el ya citado “a la italiana” o “a la alemana”.

Hoy incluso podemos ver espacios de representación denominados “espacios insólitos” o “espacios singulares” cuya intención trata de realizar una actuación con alguna disciplina no natural para dicho espacio. O vemos, como en los primeros trabajos de La Fura dels Baus, una integración del espacio escénico y la zona destinada al público, en las cuales ya no encontramos diferencia entre patio de butacas y escenario.

Si decimos que el espacio escénico es el lugar donde se realiza y se materializa la propuesta, y es el lugar donde se encuentran todos los puntos pertenecientes a la dramaturgia, o sea, la convivencia de la luz, con el texto, el objeto, el o la interprete… el patio de butacas será, por esa regla de tres, donde se coloca el público para observar la obra.

El caso, y aunque hay propuestas un tanto distintas que no cumplen esta regla, es el patio de butacas el que reina y, sigue siendo el mismo desde los inicios de lo que denominamos teatro, o sea, desde Grecia. Sí, sillones más cómodos, pero el mismo formato.

Este edificio como tal, estamos viendo que comienza a tener problemas en su funcionalidad. Las personas que nos dedicamos a este gremio y las personas aficionadas al mismo, vemos una decadencia en su uso. Y puede ser por varias cuestiones; lo que se expone no es interesante, no es de calidad, no existe una buena difusión del producto, incluso, y esto es lo peor de todo, si las personas responsables de la programación, o sea, los programadores y las programadoras no tienen un criterio y cuidan aquello que programan, y sobre todo, no cuidan al público, éste, se va.

Y estamos sufriendo una desbandada totalmente palpable en los últimos tiempos. De hecho, la Junta de Andalucía, en su momento dio subvenciones para que diferentes municipios construyeran teatros. Pueblos de 8.000 habitantes, realizaron teatros con una cabida para 500 personas, que en su mejor función han podido llegar a 50. Esto, es un ejemplo claro de que algo estamos haciendo mal. (Quizá los teatros deberían convertirse en espacios multifuncionales).

Así que esta primera pieza, (sin querer reflexionar más sobre esto), lo que planteo es un patio de butacas abandonado y obsoleto. Un espacio lleno de basura y que para hacer un paralelismo con aquello de lo que va el laboratorio, es la basura de un restaurante. Digamos que es una imagen del patio de butacas clásico, decadente, en contraposición del esplendor que vive hoy día la gastronomía.

No deja de ser una instalación escénica un tanto controvertida, donde a la vez que un foco va perdiendo intensidad y se crea la oscuridad, se van escuchando toses en el ambiente (Es lo que recuerdo). Por ello, la pieza numero 1 la he titulado “Patio de Butacas – Tos y Oscuridad”.

Pieza 2: COMPOSICIÓN I: KANDINSKY; Forma, Color y ¿Sabor? (Catering / Happening)

COMPOSICIÓN I: Kandinsky; Forma, Color y ¿Sabor?

De la segunda pieza que titulé Composición I: Kandinsky; Color, Forma y ¿Sabor?   (Ya hice una reflexión más amplia que que podéis escuchar en el programa 2×6 titulado de la misma forma: https://www.ivoox.com/2×6-kandinsky-forma-color-sabor-audios-mp3_rf_76936093_1.html ) o podéis leer en el Blog: https://lahabitacionsemihundida.com/2021/11/08/kandinsky-forma-color-y-sabor/ pero resumo un poco la propuesta por si no os apetece leerla completamente)  

Kandinsky, el pintor expresionista ruso, precursor del arte abstracto, decía que había una relación intrínseca entre la forma y el color. Entre las figuras geométricas básicas y los colores primarios. Decía que el triángulo era amarillo, el cuadrado rojo y el círculo azul. Igualmente decía que se podía romper la mimesis introduciendo otros colores o formas y que esto daría mensajes diferentes. O sea, lo que quería decir es que estos colores, y en consecuencia, el mensaje, se intensificaban por las formas.

De igual manera, vi experimentos donde el color influia directamente en el sabor. De hecho, la experta nutricionista Patricia Esquivel, nos asegura que para tener una buena salud, es recomendable comer 5 colores al día.   Y por esa regla de tres, pensé que si eso era de esa manera, la forma también debía cuestionar dicho sabor.

Así que realicé un experimento y construí 3 escenografías en forma de mesas altas, cada una intensificada por la fórmula que planteó Kandinsky. En ellas realicé una cata de vinos y le pedí a los comensales, o sea, al público, que fuera valorando el sabor, la textura, la densidad, la intensidad…

Salieron puntos muy diferentes entre un espacio y otro, y lo sorprendente de todo esto, es que, finalmente, descubrí a los comensales, que estábamos probando el mismo vino en todas las mesas. (Y es cierto que según el lugar y la ambientación, el vino sabia diferente).

Cuadrante vinos. (Happening / Catering) Pieza 2: Composición I: Kandinsky; Forma, Color y ¿Sabor?

Todo esto, no dejó de ser una especie de cátering, y por ello le puse el subtítulo Cátering/Happenig.

Una de las cosas que me planteaba en esta pieza es que en la gastronomía se aplican los cinco sentidos y en las artes escénicas, potencialmente 2 (la vista y el oído). Y esto podemos cambiarlo con este tipo de experimentos, que no dejó de ser, desde mi punto de vista, un acto escénico.

Y a su vez, me pregunto; ¿Hasta qué punto tenemos en cuenta en las artes escénicas la psicología de la forma y el color para potenciar el mensaje?

Enlace Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=YyyJR-0MAHI

Pieza 3: ESTRUCTURA DRAMÁTICA “Entrante – Primer Plato – Postre” (Collage).

Pieza 3: Estructura Dramática

Pasamos a la tercera pieza donde hablamos de una estructura dramática. Todo esto comenzó por las charlas que tuve con el Chef José Burgos y el Pastelero Ricard Martínez, donde hablamos de los paralelismos que existían entre cocina y teatro. Que ya he enumerado algunos al principio de este texto.

Pero había una que me parecía especialmente quisquillosa, que es la dramaturgia. No simplemente porque aquello que se exponga cuente una cosa, sino que tiene sus propias reglas, su propia estructura y composición. Entonces ¿Cómo podemos encontrarla en estos actos lúdicos?

Me pregunté si la estructura de un menú podría ser una estructura dramática. Está claro que podría ser un acto escénico, eso sí (porque, bueno, cualquier cosa, en principio, puede ser un acto escénico), pero una estructura dramática, si no hay historia, incluso con su métrica, no sería dramaturgia ¿no?

Así que le pedí a mi amigo Javier Berger (dramaturgo) que me acompañara a una comida, donde habría unos comensales y que analizáramos dicha comida, como si tuviera una estructura dramática. También, invité al fotógrafo de la escena sevillana por excelencia, como es Luis Castilla, para que igualmente, realizara fotos de los momentos de la comida, que él viera como, por ejemplo; principio, nudo, conflicto, acento, aria, prólogo… una serie de terminologías que usamos en el teatro, y que aquí, en estas acciones, debíamos encontrarlas.

Así, finalmente, lo que nos quedó fue algo que titulé: “Estructura Dramática: Entrante /Plato Principal/ postre” Haciendo una alusión clara, a la composición clásica de principio, nudo y desenlace. Y no deja de ser un collage que colocamos en la pared donde trabaja un dramaturgo, donde se plantea las tramas, el detonante y todas estas cuestiones que va señalando como si de una pared de un proceso de investigación policial se tratara.

Bueno, no quiero extenderme con esto, pero  si diré una cosa más sobre la dramaturgia, y es que llevamos años y años con las mismas fórmulas. Y esto me suena a cuando decían que el postre debe ir al final y que debe ser dulce, cuando Ferran Adriá rompió con absolutamente todos estos conceptos y fue lo que renovó exponencialmente la cocina.

No sé por qué existe tanto miedo a la hora de plantear algún concepto nuevo. Entiendo que es difícil, pero el arte, por naturaleza, es evolutivo y no podemos ser nosotros/as los que paremos drásticamente el avance de esta actividad que existe desde los inicios de la humanidad.

Pieza 4: UNA MUJER QUE PASA Y OTRA QUE OBSERVA (Instalación fotográfica)

Pieza 4: Una Mujer que pasa y otra que observa.

La cuarta pieza, consiste en 2 secuencias fotográficas; aparentemente, una mujer desayunando y otra bailando. No deja de ser un juego a la pregunta de cuál de ellas es un acto escénico. Haciendo una alusión a la descripción que realizó Peter Brook en su libro “El Espacio Vacío”, donde intentó describir, desde su punto de vista, qué era el teatro.

En definitiva, hay una frase al inicio de este libro que he citado al principio de este texto:

“Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral”.

La pregunta que le realizaba a las personas que acudían a la exposición era, que ¿cuál de estas secuencias creían que era un acto escénico? La mayoría de las respuestas señalaban la secuencia de danza. Al preguntar ¿Por qué? Todas respondían, que porque se trataba de una mujer bailando y la danza es una disciplina escénica.

Después les rebelaba que a la bailarina (María José Villar) yo le había pedido que jugara (ella jugó bailando) y en la secuencia donde una señora desayuna, lo que podría parecer un acto cotidiano, o sea, la realidad y no una reinterpretación de la misma, le pedí que interpretara el acto de desayunar. Con lo que realmente, el acto escénico se encontraba en la secuencia donde la señora desayuna.

Finalmente, esto no dejaba de ser un juego sobre una tesis que desarrollo, en la que planteo que el Arte no se encuentra en las disciplinas con las que trabajemos, más que en las cualidades que se aplique aquello que hagamos.

Pieza 5: CRÓNICA; UNA EXPERIENCIA ESCÉNICA SENSORIAL

Pieza 5: Crónica: Experiencia Escénica Sensorial

Para la quinta pieza, vamos a comenzar diciendo que la nueva gastronomía, la tendencia a la que llamamos “Alta Cocina”, transmite el mensaje de que ya no ofrecen, simplemente, una degustación de alimentos, sino una experiencia sensorial, como si de un show se tratara.

Partiendo de esta idea, y estando de acuerdo en que esta rama de la gastronomía está, desde mi punto de vista, más cercana al arte que otras propuestas, que por el simple hecho de ser disciplinas escénicas, entendemos que es arte, invité a David Montero (Dramaturgo, Director Escénico, actor, pero también crítico teatral) ha realizar una crítica en el periódico Diario.es sobre esta especie de espectáculo.

El restaurante es el Abantal de Sevilla, único restaurante con estrella Michelin.

Muy bien lo hizo cuando describió las tres actividades escénicas que presenció esa semana, metiendo entre medio la descripción de esta experiencia, sin revelar de qué espacio y actividad se trataba. En las siguientes semanas, volvería a escribir en ese mismo periódico, desvelando de qué se trataba ese show de descripción ambigua.

Así lo hizo y recapacitó sobre todas estas teorías y cuestiones que hablamos en el Laboratorio. Y que él mismo, comenzó a entender y cuestionarse los cambios y avances de lo que podríamos considerar teatro.

Poco más he de decir de esta pieza, más que si estáis interesados e interesadas, podréis ver las dos críticas en la web de La Habitación Semihundida. AQUI. Quizá también le proponga a David Montero, realizar un programa que nos sirva de complemento a la memoria de este Laboratorio.

Pieza 6: POSTRE (Acción Escénica)

Pieza 6: Postre (Ricard Martínez)

Y para finalizar, y continuando con el cuestionamiento de lo escénico, le planteé a Ricard Martínez (Cocinero Pastelero, que ha trabajado, entre otros, con Dani García (3 Estrellas Michelín) y que actualmente trabaja en el Espaisucre de Barcelona), si alguna de las actividades que realiza podría convertirse en un acto escénico que pudiéramos ver en un escenario.

Convenimos que el acto de emplatar podría ser aquello que buscamos. Viendo esta actividad, me planteé que dicha acción era más plausible que otras que veo normalmente en escena. Una acción más interesante para ser “observada” que otras, que damos por hecho, que son creadas para ser “observadas”.

El modo meticuloso de emplatar, su explicación coherente e intelectual, composición para manipular al comensal… todo ello, simbología y estudio sobre cómo, cuándo y por qué da el mensaje y la experiencia sensorial al público.

En esta pieza, que se grabó y compartiré próximamente en youtube, (Enlace AQUI), se realizó una intervención con el espacio, cogiendo un pequeño trozo de pan de oro, que había en la pared, resto de exposiciones anteriores, y con este elemento, terminó de decorar el plano, lo que hizo definitivamente, que la acción dejara de ser, de alguna forma cocina, para convertirse en un performance. Y como digo, muchísimo más interesante escénicamente, que las últimas propuestas teatrales que he visto. (Es una opinión personal, pero es una realidad).

Lo interesante de todos estos análisis y actividades es que existe una intención clara, con estos grandes profesionales, de continuar la experiencia. Incluso las personas del ayuntamiento vieron de enorme interés la continuación del trabajo de investigación. Así que creo, que el fin del laboratorio fue bastante gratificante.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Jorge Barroso «Bifu»

Formato Audio: https://www.ivoox.com/2×8-laboratorio-reestructurando-metodos-escenicos-cocina-y-audios-mp3_rf_77920776_1.html

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: