MUJERES DEL BARROCO

El Barroco, un estilo artístico que se uso en prácticamente todas las disciplinas artísticas del momento; literatura, pintura, escultura, música, danza… Su periodo abarca todo el Siglo XVII hasta principios del Siglo XVIII. Su evolución podría ser el Rococó. Y como contraoferta el Neoclacisismo. Comenzó en Italia y se extendió por gran parte de Europa.

A veces se ha dicho de este estilo que es recargado, engañoso y caprichoso, por su búsqueda efectista y la creación de ilusiones ópticas. Lo curioso es que nace en un momento de penuria por parte de la sociedad y es un estilo muy aclamado o utilizado por la aristocracia. Cuando nace el neoclasicismo, es una contraoferta abalada por la burguesía, que en ese momento de la historia se comienza a posicionar por la creciente industrialización.

Pero creo, que sea como fuere, es un estilo refinado, cuidadoso en los detalles y aunque racionalista, sus formas son dinámicas. Y estos contrastes, dentro del arte, para mí, siempre son interesantes.

Bien, de este periodo o estilo, son nombres conocidos; Rembrandt, Rubens, Vivaldi, Lope de Vega… Pero ¿quiénes son Judith Leyster, Plautilla Bricci, Feliciana Enríquez de Guzmán, La Roldana o Bárbara Strozzi?

No tenemos que ser expertos en la Historia del Arte para que nos suenen estos nombres masculinos, artistas del Barroco, sin embargo, no nos suenan estos nombres de mujeres. Pues bien, yo os lo voy a contar; también son artistas de la época barroca. Y por ello, y porque creo que es necesario que nuestras investigaciones se abran a un momento más real y sobre todo más amplio y equitativo. Lo que propongo en este audio no es hablar de Rubens o Rembrandt, no voy a hablar de Bach. Incluso no pretendo hablar del Barroco, sino de las Mujeres del Barroco. (Algunas, porque realmente hay muchas).

“¿Qué es la historia sino el cuidado especial con el que se tratan los eventos del pasado?”

Para las mujeres en el Arte, este pasado no ha sido atendido y se ha descuidado hasta la saciedad. La ausencia de mujeres en las diferentes disciplinas llamadas artísticas, a lo largo de la historia, ha estado ninguneado, y no porque no hayan existido, sino porque no han sido, valoradas.

Yo, incluso, puedo llegar a entender lo que ocurrió en un pasado, puedo comprender que esa cuestión política, social, en ese momento fuera así. Lo que no comprendo es que ciertas “coletillas” de estas etapas, puedan verse y sentirse hoy día. Así que creo que es nuestra obligación hacer de estas cuestiones una razón política que nos ofrezca una sociedad más equitativa.

Por ello mi planteamiento en este texto es ofreceros un abanico más amplio sobre artistas de la época, más allá de Rubens o Bach. Si en estos audios, de alguna manera estamos tratando la Historia del Arte, no podemos cometer el mismo error que vemos y leemos en los libros de Historia del Arte.

Hombre Ofreciendo Dinero a una Mujer. Judith Leyster

Así que vamos a comenzar por la pintura:

Una notable pintora de esta época fue Judith Leyster. Y podríamos decir que fue una de las dos únicas mujeres que consiguió ingresar al prestigioso Gremio de San Lucas de Haarlem durante el siglo XVII.

Esta artista holandesa incluso llegó a tener su propio taller, sus propios estudiantes y su propio estilo, que iba desde las escenas cotidianas, a los retratos, motivos que en ese momento estaban de moda.

Como siempre ocurre en estas épocas, sus obras se le atribuyeron a Frans Hals o a su marido, Jan Miense Molenaer (aunque su marido tenía mucho menos talento que ella). Más tarde se descubrió que no, que estos cuadros pertenecía a Judith Leyster, que firmaba como JL. Además le añadía una estrella, en un juego de palabras, pues Leyster, en holandés, significa “Estrella Lider” que era el nombre que se le daba a la Estrella Polar.

No se sabe mucho de su formación aunque parece ser que en aquel momento ya era tan conocida como para que fuera mencionada en un libro de Samuel Ampzing de 1628. Podría haber aprendido pintura con Frans Pietersz de Grebber y cuando su familia se trasladó a Utrecht, entró en contacto con los Caravaggistas de Utrecht.

Su primer trabajo firmado data de 1629, cuatro años antes de ingresar en el gremio de artistas. Y para entrar en éste, se cree que entregó su trabajo de autorretrato. Este cuadro, en concreto, marca un cambio histórico con el abandono de la rigidez de los autorretratos femeninos a favor de una pose más natural, relajada y dinámica. (Este cuadro se encuentra en la Galería Nacional de Arte de Washington).

Las obras de Leyster están fechadas entre 1629 y 1635. Hay pocas obras fechadas posteriormente, y esto puede ser debido a que fue la fecha en la que se casó y tuvo hijos.

Leyster fue bastante innovadora en sus escenas de género domésticas, ya que buscaba la intimidad de la mujer. En su cuadro “Hombre Ofreciendo Dinero a Una Mujer” me resulta, incluso una evidente muestra de feminismo, ya que la mujer se muestra indiferente a este acto, cuando lo frecuente en la época hubiera sido satisfacer la necesidad o la petición masculina, pues podría ser incluso una propuesta matrimonial, que hace el hombre en la pintura.

Ahora os contaré una anécdota, por desgracia, no es exclusiva, ya que es algo que ha pasado muchas veces a lo largo de la Historia del Arte:

La obra de Leyster, fue admirada y reconocida por sus contemporáneos, pero después de su muerte, perece que todo ello se olvidó. Hasta que en 1893, una pintura admirada durante más de un siglo y que se creía obra de Frans Hals, la había pintado Leyster.

En 1868 Luke Schanb adquirió un cuadro de Leyster, La Alegre Compañía (Hoy día en el Museo del Louvre de París), pero la adquirió pensando que se trataba de un Hals. Un comerciante de Londres la describió como una de las mejores pinturas de Hals. John Millars estuvo de acuerdo y compró la pintura por 4.500 libras. Más tarde la vendió como un Hals al barón Schlichteng en París. Pero, en 1893, el Louvre encontró el monograma de Leyster bajo la firma fabricada de Hals. No está claro cuando se agregó la firma falsa y el Barón demandó al comerciante y aunque se le puso un valor de 3.500 libras, durante el proceso, no se consideró la obra como una pieza de infinito valor cualitativo, lo cual es verdaderamente injusto, cuando esa pintura fue atribuida como una de las mejores obras de un pintor muy reconocido de la época. Lo peor de todo, es que a partir de aquí, se comienza a especular con que “ella” es una imitadora de la pintura de Hals. ¿Es injusto o no es injusto? En fin, menos mal, que poco a poco, las cosas parecen ponerse en su sitio y se le empieza a dar el valor y sobre todo, el sitio que siempre debió tener esta señora; Judith Leyster.

Dibujo arquitectónico. Plautilla Bricci

Hablemos ahora de Arquitectura:

Os voy a presentar a la primera arquitecta de la historia (o al menos que se conoce). Pero ya es un título, importante, que en esta época, siglo XVII, una mujer pudiera firmar diferentes obras arquitectónicas. Arquitecturas interesantes, pero además pintora y creadora de obras efímeras. Os hablo de Plautilla Bricci.

Fue una mujer nacida en Roma en 1616 y criada en un ambiente artístico y literario, pues su padre era un discreto pintor y su madre se codeaba con una pariente que era una de las más destacadas y conocidas cantantes de la época. Criado en el mismo seno artístico, su hermano también fue pintor y arquitecto.

Sabemos que Plautilla realizó como arquitecta, dos obras importantes en Roma; la primera, la Villa Benedetti en 1663 (conocida como el buque, por su forma arquitectónica parecida a un barco). Se conserva poco de este edificio pero lo que aun se puede ver en los entrantes y salientes que animan la fachada y la utilización de diversos elementos de raigambre renacentista (esto quiere decir como elementos elaborados que son antecedentes y que hacen que una cosa sea estable o segura), nos hablan de la rica cultura arquitectónica de Plautilla, que fue capaz de fundir muy diversos estilos en su obra.

En la página Web Investigart.com nos cuenta Gloria Martínez Leiva, la autora de un artículo sobre Plautilla Bricci, y sobre el trabajo de investigación de las Historiadoras Consuelo Lollobrigida y Yuri Primarosa que “En 1677, Elpidio Benedetti, publicó una guía, bajo el pseudónimo de Matteo Mayer, en el que daba una descripción detallada de su Villa y además aportaba diferentes vistas de la misma. En dicha guía también explicaba el papel desempeñado por Plautilla Bricci y por su hermano Basilio. Benedetti le otorga a ella solo la responsabilidad de la decoración interior con pinturas alegóricas y religiosas. Es cierto, que ella colaboró en buena parte de las pinturas realizadas en la Villa. Asimismo, realizó una “Asunción de la Virgen” para el altar de la Capilla. Sin embargo, los contratos de la edificación y los dibujos y planos preparatorios encontrados en el Archivo de Estado de Roma han conseguido demostrar que también fue ella la que proyectó el edificio y que si contó con la colaboración de su hermano fue casi testimonialmente”.

Ahora, el talento de esta arquitecta, está siendo equiparado con el gran genio del Barroco Gianlorenzo Bernini.

San Luis de los Franceses. Plautilla Bricci

Como segundo edificio otorgado a esta arquitecta está la Capilla de San Luis, en la iglesia de San Luis de los Franceses.

Una capilla ricamente ornamentada con mármoles polícromos, bronces dorados y un cortinaje de estuco azul con flores de lis enmarcando la entrada de ésta. Fue inaugurada en 1680. En ella Plautilla también realizó la pintura principal del retablo.

En esta obra se puede observar la capacidad que tenía esta mujer, de comprender las formas arquitectónicas del momento. Esa intelectualidad fue la que le valió para ser admitida en la Accademia del Disegno di Roma.

Se cree ahora, que Plautilla debe tener otras obras arquitectónicas, pero que estas podrían estar atribuidas a su hermano. Entiendo esta ardua tarea que nos queda para descubrir a estas mujeres relevantes de la historia, pero sobre todo, comprendo el cansancio de las mujeres de hoy día con respecto a esta lucha incomprendida por los hombres. Así que animo a mis compañeros masculinos, a ser más activos con esta causa, que como podréis entender es muy injusta.

De momentos las obras que se le han atribuido son la Villa Benedetti, la Capilla de San Luis de la Iglesia de San Luis de los Franceses y el Palacio Testa – Piccolomini en Montecavallo.

Aquí la tenéis, la primera arquitecta documentada; Plautilla Bricci.

Vamos a coger ahora la disciplina de la literatura.

Muy de acuerdo con Nieves Baranda Leturio, que ha realizado diferentes estudios de estos temas, las mujeres del Siglo de Oro, (Que digamos era la época barroca en España), el rastro de libros escritos por mujeres y publicados a lo largo del siglo XVII es la mejor muestra de la imparable extensión de la autoría femenina. En torno a 1600 las letradas continúan escribiendo obras devotas o morales consideradas lecturas propias de mujeres o de sus funciones sociales.

A partir del 1630, efectivamente, los géneros se amplían y ya hay periodistas y dramaturgas, novelistas o ensayistas, incluso críticas literarias. No solo el paso por la imprenta singularizaba a aquellas autoras, sino el hecho de que algunas presentaban sus creaciones en competencia directa con las obras del mismo género literario escritas por hombres, con los que ya quisieron codearse en igualdad de condiciones.

Feliciana Enríquez de Guzmán

Bueno, os voy a hablar de una en concreto, Feliciana Enríquez de Guzmán (Sevilla, 1569-1644), aunque no hay muchos datos de sus primeros años, tan solo los que recogió Lope de Vega en la silva 3.ª de su “Laurel de Apolo”, en que se hace alusión a las aventuras de doña Feliciana que estudió en la Universidad de Salamanca disfrazada de hombre y en su tercer año se enamoró de un estudiante y hasta logró graduarse en teología y astrología. Pero fue descubierta y tuvo que volver a Sevilla, su ciudad natal.

Imprimió su “Tragicomedia de los jardines y campos sabeos, primera y segunda parte, con diez coros y cuatro entreactos” (1624), dedicada a sus dos hermanas monjas en el convento de Santa Inés de Sevilla. Su prólogo, en verso suelto, teoriza sobre el teatro y es importante porque se opone radicalmente al Arte nuevo de hacer comedias (1609) de Lope de Vega.

Lo más original son los entreactos en prosa, titulados “Las gracias mohosas”, en los que prefigura el feísmo expresionista de Valle-Inclán haciendo desfilar ridículos pretendientes a unas damas no menos ridículas.  

Otras comedias suyas no se han hallado, aunque se sabe que escribió además una pieza titulada “Las doncellas de Símancas”. Como poetisa es también buena escritora y sus escritos merecieron los elogios del propio Lope de Vega.  El problema, como en, prácticamente, todos los casos, es que fueron mujeres admiradas en su tiempo, pero que después de su muerte, los escritos han sido olvidados y se han antepuesto obras de hombres para su utilización, o estudios. Relegando a un recuerdo vago o que, como es el caso de Nieves Baranda Leturio, hay que escarbar para poder hacer visible en un arduo estudio de tesis, para posicionar estas obras y estas artistas.

Demos un paso más y adentrémonos en la escultura Barroca:

Los desposorios místicos de Santa Catalina. La Roldana.

Luisa Ignacia Roldán Villavicencio (De Sevilla. Perdonarme que usa tanta artista Sevillana (de mi tierra), pero es lo que tiene el Siglo de Oro español, que dio mucho talento en esta zona geográfica del país, en ese periodo).

Bueno, esta mujer, conocida como La Roldana, nació el 8 de Septiembre de 1652, y podría decir que fue la primera escultora española registrada. Y cogió fama, cuando compararon su trabajo, de igual importancia al de su padre Pedro Roldán.

Lógicamente, su formación estuvo impulsada por su padre y en su propio taller. Es característica su escultura, de carácter religioso, y con el estigma de humanizar los rostros y las figuras para acercar, de alguna manera, estas imágenes al pueblo llano.

Realizó esculturas de tamaño natural para salir en procesión, en madera o de barro cocido con policromía y muchas de ellas de las llamadas “de candelero” o para vestir. Muy características del Barroco. Y esto, en Andalucía, es bastante típico, porque las procesiones de Semana Santa están muy arraigadas, como una tradición muy antigua, y es algo que perdura hoy día. Aun existe la profesión de olfebre. (Bueno, existe; que hay muchos y muchas, y se mantienen normalmente, por los trabajos que siguen realizando para los pasos de la Semana Santa que salen en procesión).

Después de esta etapa en Sevilla, se traslada a Cádiz para realizar diversos trabajos. Y finalmente, se asienta en Madrid, donde trabajó como escultora para los monarcas Carlos II y Felipe V hasta su fallecimiento.

Vamos ahora, al último bloque; la música Barroca:

Barbara Strozzi

Igualmente, mujeres que se dedicaran a la música en este periodo de tiempo, existen bastantes, pero como siempre, ahí predominan las composiciones de Händel, Bach… por ejemplo, ¿no? Pero os voy a presenta a una, la que hemos escuchado, y que podréis haber oído que tiene un estilo que podría ser equiparado al del mismísimo Monteverdi; Bárbara Strozzi. También conocida como Bárbara Valle que nació el 6 de Agosto de 1619 en Venecia. Fue una cantante y compositora italiana del Barroco. Hija de una sirvienta y de padre desconocido. Fue adoptada por el poeta y letrista Giulio Strozzi, así recibió una educación como cantante y pudo estudiar composición musical.

La mayoría de sus trabajos eran cantatas para soprano solista y se cree que posiblemente fueran composiciones que escribía para ella misma.

He leído que su música está profundamente arraigada en la técnica denominada Seconda Prattica. Muy usada por el compositor Monteverdi. (Por eso decía al principio, como que hay cierto paralelismo, pero que nada tiene que envidiar las composiciones de Bárbara a las de este compositor tan conocido. O al menos, desde mi punto de vista).

No quiero terminar este bloque sin deciros que publicó ocho libros de música, incluyendo más cantatas que cualquier compositor del Siglo XVII.

Bueno, como siempre digo en estos casos, estos textos pretende posicionar la figura femenina en el arte, cosa que no se ha hecho a lo largo de su historia, y que incluso hoy día, es costoso, es difícil, que haya un tratamiento equitativo ante estas importantes figuras. Bueno, hoy, al menos, hemos podido conocer 5 de las mujeres del Barroco. Y al menos para mí, ha sido muy enriquecedor y estimulante. Espero que para ti también lo haya sido.

Jorge Barroso “Bifu”

Formato AUDIO IVOOX: 1×28 MUJERES DEL BARROCO en La Habitación Semihundida en mp3(01/03 a las 10:44:17) 26:52 66116557 – iVoox

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