EL ARTE DEL SONIDO

El sonido en sí es una sensación o impresión producida en el oído por un conjunto de vibraciones que se propagan por un medio elástico, como puede ser el aire. El sonido reconocible para las personas, quiero decir, para que seamos capaces de escucharlo, necesita un mínimo de vibraciones por segundo, y éstas deben comprenderse entre 20 y 20.000 hercios o vibraciones por segundo.

El sonido en sí, tiene cuatro cualidades;  

La altura, que es la diferencia entre sonidos grabes y agudos y tiene que ver con la frecuencia de la onda.

La duración, que se refiere a los sonidos largos o cortos y reside en la persistencia de la onda.

La intensidad, fuerte o débil. Y ésta depende de la amplitud de la onda.

Y el timbre, que es la diferencia entre los sonidos.

Todas las personas entendemos que la música es un Arte sonoro indiscutible. Partiendo de que el arte es un estimulador de emociones, hoy sabemos que ciertas notas musicales activan directamente flujo cerebral que nos estimula unas u otras emociones. Por ejemplo, entendemos que existen notas que nos transportan a la tristeza, la melancolía, como pueden ser las llamadas menores. Las mayores, sin embargo, nos estimulan alegría. (Como siempre digo, y al igual que la estética, no en todos los lugares del mundo tenemos la misma cultura, y por lo tanto, el sonido no genera lo mismo en un lugar del mundo u otro).

 He leído en la página web Cultura Científica, un artículo escrito por Almudena M. Castro (Pianista, licenciada en Bellas Artes y graduada en Física) que dice que “la aparente bipolaridad de la música Mayor-menor, es relativamente reciente, para empezar. Incluso dentro de la tradición occidental, existen siete modos distintos que se vienen utilizando desde tiempos de la Antigua Grecia —y puede que incluso antes: existen indicios de que la música sumeria ya utilizaba un sistema similar basado en escalas de siete notas. Cada uno de estos modos, tradicionalmente, se ha asociado a distintos usos con sus propias connotaciones emocionales. Y, si nos alejamos un poquito de Europa y su legado, el abanico se amplía aún más: encontramos escalas pentatónicas, octatónicas, escalas con microtonos o escalas que dividen el rango sonoro en más o menos unidades iguales (como la escala cromática occidental, de 12 semitonos)”.

 Yo no soy músico y algunas de estas cosas se me escapan, pero parece ser que una cosa que nos une en cualquier parte del mundo es que las músicas que se practican, tienen escalas. En ese caso, la emoción que pueda trasmitir esa combinación es más difícil de detectar, o de concretar.

 O sea, que partimos del sonido para hacer notas y de las notas, escalas. Con ellas conseguimos unirlas de tal manera que se crea música. Pero si nos separamos de esta búsqueda de emoción por la nota concreta o las escalas compuestas e indagamos otros valores del sonido, podríamos encontrar otras cuestiones como la originalidad, el proceso, quizá incluso la estética del sonido, cómo fue éste generado… Entonces podríamos encontrar dentro de él, el arte del propio sonido.

 En este texto, no vamos a hablar de música, sino de sonido artístico. ¿Pero qué es exactamente esto?

Esto de lo que he terminado hablando, el arte del sonido,  se comenzó a poner en práctica a principios del Siglo XX con el Futurismo y el Dadaismo. Aunque la música como sonidos, incluso, no concebidos como música, que es lo que pretendían estos movimientos de vanguardia, ya era algo que practicaban nuestros ancestros desde la antigüedad y usaban estos sonidos para diferentes cuestiones.

 En Egipto, Mesopotamia y Grecia, incluso le llegaron a atribuir dioses; Osiris, Apolo u Orfeo. Digamos, que estos sonidos ordenados, comienzan a entenderse como música. Aparecen los primeros escritos en piedra. Y Píndaro teoriza sobre la música en el siglo VI a.C.

 Podríamos decir que la música, o el sonido al que se le designa un fin, viene acompañando a la humanidad desde el principio de su historia, y éste ha tenido siempre, el poder intrínseco de arrancarnos sensaciones psíquicas, como ya he dicho, pero también, reacciones físicas, tales como cambios en la presión arterial, en el ritmo cardíaco, escalofríos e incluso lágrimas.

 La música tiene un poder comunicador, que no vemos de una forma tan obvia en otras disciplinas artísticas.

Estaréis de acuerdo conmigo, cuando digo que hemos podido ver más personas emocionadas, gritando, llorando o saltando eufóricas en un concierto, que en una exposición de pintura o en una obra teatral. (Y no digo que estas otras expresiones no tengan ese poder, pero está claro, que se aprecia menos).

 A ver, vamos por parte; el sonido siempre necesita de algo que lo haga nacer, con lo que es normal, entender las propuestas musicales artísticas siempre en relación con otras. Esta relación, no es nada nuevo, y en un concepto más cercano a la música, los griegos englobaban en el mismo saco, danzas, poesía, recitales y música. En nuestro tiempo, podemos ver canciones que llevan letras, espectáculos de danza que sin música serían incomprensibles, pero también un creciente interés en la mezcla de lo visual y lo sonoro con otros fines distintos.

 A principios del siglo XX es donde podemos ver en este aspecto, un cambio radical. Es donde los nuevos movimientos de vanguardia, huyen de los sonidos melódicos, ejercicios virtuosos o instrumentos clásicos al uso y comienzan la búsqueda de las nuevas experiencias artísticas sonoras.

John Gage

De este tiempo, podemos hablar de John Cage, un compositor nacido en Los Ángeles el 5 de septiembre de 1912. Teórico musical, artista, filósofo y pionero en la música aleatoria, la música electrónica y el uso no estándar de instrumentos musicales. Toda su última etapa, a partir del año 51 basa sus trabajos de composición en un antiguo texto chino sobre los elementos cambiantes.

Quizá su composición más conocida es la de 4´33´´. Tres movimientos que se interpretan sin tocar una sola nota.

Curiosamente, sus primeras composiciones la creó en Mallorca, basándose en teorías y procesos matemáticos. Aunque el resultado no le interesó demasiado y las dejó atrás. Cage decía que le faltaban “atractivo sensual y poder expresivo”.

 Fue un compositor que, al igual que sus compañeros de movimiento, le interesaba el azar y lo inesperado, pero la improvisación, le parecía una forma de trabajo en la que inevitablemente, existían las preferencias del intérprete. No obstante, y a partir de 1970, el compositor encontró la forma de incorporar la improvisación entremezclada con el azar, con el fin de eliminar los gustos del compositor o intérprete. Planteaba una estructura, pero le pedía a los intérpretes que introdujeran como instrumentos, por ejemplo, plantas. Así el azar de la elección compartía lugar con la improvisación. Realizó muchos estudios, pero dicen que son extremadamente difíciles de interpretar.

Cage descubrió que el azar era una fuerza tan importante en la conformación de una composición musical como lo es la voluntad del artista, y en todas sus composiciones permitió que el azar desempeñase un papel protagonista.

Estos conceptos dieron lugar a un movimiento denominado Environment.   (Obra artística de vanguardia hecha de distintos elementos repartidos en un espacio por el que se puede transitar. “Los environments se diseñan para forzar la participación del espectador”).

Cage tenía dos reglas básicas, por una parte que el sonido ambiental pudiera ser elemento constitutivo de una composición. La otra, que una pieza de música puede existir aun sin haber sido compuesta (o sea puede ser aleatoria). Este pensamiento, que fue revolucionario en su momento, hoy día es practicado ampliamente con dispositivos electrónicos de grabación, sintetizadores… De todas formas se le reconoce a Cage el mérito de haber llamado la atención sobre la frontera intangible entre lo que es música y lo que no lo es.

Igualmente, fue un artista que indagó en las artes plásticas, visuales, la literatura y otras actividades. Como hemos podido ver en el texto de Performance o el dedicado a Marcel Duchamp, era una etapa en la que los y las artistas desempeñaban diferentes técnicas, se involucran en diferentes estilos y disciplinas.

Si estáis interesados en estos procesos, de esta época también son muy conocidos los trabajos de Wolf Vostell (Quién fue la primera persona que introdujo la televisión en instalaciones artísticas) y Nam June Paik (Artista coreano, alumno de Cage, que igualmente desarrolló mucho de su trabajo en base a la música electrónica y las pantallas de televisión).

Obra de Nam June Paik

Y si os interesa algún artista que hoy día esté haciendo este tipo de propuestas artísticas, os recomiendo a Llorenç Barber (Aielo de Malferit, 1948), uno de los grandes referentes de la experimentación sonora, y muy conocido por sus conciertos de campanas que, al oscilar, hacen audible el efecto Doppler.

Este efecto, lo planteó en 1842, el austriaco Christian Andreas Doppler, planteó la hipótesis de que la frecuencia de las ondas percibida por un observador varía cuando el foco emisor o el propio observador se desplazan. Es decir, un sonido se percibe más grave o más agudo dependiendo del movimiento del objeto que lo emite y de la persona que lo oye. La hipótesis fue probada por Ballot en 1845, para lo cual dispuso a varios intérpretes de trompa tocando la misma nota en un carro arrastrado por una locomotora. Ballot escuchó inmóvil desde un punto concreto y percibió que la nota cambiaba con el movimiento de los músicos.

La búsqueda constante de Llorenç Barber, en la naturaleza vibratoria de las cosas y el análisis de lo que se percibe, han llevado al artista a lo que denomina una “auscultación de materiales”. Barber es una pieza clave en la difusión, estudio y reinterpretación de la tradición vanguardista desde hace más de cuarenta años.

Llorenç Barber

Con estas propuestas, de las que hablamos, los límites del arte sonoro se expanden, abriendo camino a nuevas vías de expresión que se caracterizan por la interacción entre el sonido, el cuerpo humano, tecnología, expresiones visuales, escultura…

Ahora, el arte sonoro, comprende un diverso grupo de prácticas artísticas y como muchos géneros del arte contemporáneo, éste es multidisciplinar, teniendo una estrecha relación con el arte visual, la música experimental… y si tuviéramos que englobarlo en algún estilo genérico, podríamos introducirlo en el arte conceptual, el minimalismo, o el spoken Word.

Viene de la poesía o la perfopoesía y del teatro experimental. Pero finalmente ha cogido una vertiente más cercana a la instalación, o el arte plástico. Ahora vemos esculturas que generan aleatoriamente sonidos. Algo que podría estar cerca del Arte Cinético. Como es la obra de Mike Tonkin y Anna Liu del 2006, “Singing Ringing Tree” una obra escultórica, construida en forma de árbol, con tubos huecos, que al pasar el aire por ellos, genera aleatoriamente sonidos envolventes. Se encuentra en el condado de Lancashire, en Inglaterra.

Si os interesa el tema, vamos con algo de actualidad. Ya que las personas que viváis en Madrid o cerca, o viajéis estos días a la capital, podréis disfrutar de una exposición muy interesante; “Disonata. Arte en sonido hasta 1980”.

Ésta es una exposición comisariada por Maike Aden, musicóloga e historiadora del arte. Y el fin de este proyecto es analizar cómo artistas fundamentales del siglo XX, desde las vanguardias hasta sus últimas décadas, se adentraron en el sonido como campo creativo, al margen del terreno musical.

Muestra de una forma cronológica bastantes obras que vienen a explicarnos todo esto de lo que hemos estado hablando. Y podréis encontrar grabaciones, pero también pinturas, instrumentos extraños, esculturas…

Se realiza en el Museo Reina Sofía y en su página web, nos cuentan que:

“A lo largo de los diferentes movimientos de vanguardia del siglo XX, y a medida que avanzaban los procesos por los que la música se liberaba de sus propias normas, el sonido prosperó en espacios artísticos que no habían sido explorados con anterioridad, más allá de la música.

Exposición Disonata

Los fenómenos y acontecimientos audibles se convirtieron en materiales plásticos que podían procesarse vocal y técnicamente. Las artes sonoras se fueron mezclando con las visuales, por un lado, coincidiendo con el desarrollo tecnológico de los nuevos medios de registro y síntesis del sonido; y, por otro, debido al interés por los paisajes sonoros de la modernidad industrial y urbana, así como por los sonidos del cuerpo fonatorio (ruidos de la boca, juegos con soplidos y demás).

Esta exposición muestra una selección de formas, aproximaciones y casos singulares, a la vez que recoge distintas iniciativas que desbordaron las categorías predefinidas del arte moderno y contemporáneo hasta 1980.

El recorrido pone de relieve diferentes momentos cruciales: la experiencia futurista de construir instrumentos para entonar ruidos; la fascinación de los artistas visuales por el magnetófono en los años centrales del siglo XX; o los experimentos espaciales, musicales y multimedia, como el Pabellón Philips de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, dirigido por Le Corbusier y con contribuciones arquitectónicas y musicales de Iannis Xenakis con Edgard Vàrese.

Podremos ver la obra Ursonate de Kurt Schwitters (1932)—, el instrumento de Man Ray Emak Baki que se resiste a sonar  (1926), los ensayos de “música bárbara” de Karel Appel (1963), y hasta el estruendoso grito del punk que, ya en el umbral de la década de 1980, anunciaba su “no futuro””.

“Disonata. Arte en sonido hasta 1980” Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En Madrid y está hasta el 1 de marzo de 2021

Exposición Disonata

Si no podéis asistir pero estáis interesados en el tema, también existe una publicación de un libro con el mismo título. Y lo podéis encontrar por internet en librerías especializadas.

Jorge Barroso “Bifu”

Archivo en Audio IVOOX: 1×26 EL ARTE SONORO en La Habitación Semihundida en mp3(15/02 a las 12:05:28) 29:00 65438792 – iVooxhttps://www.ivoox.com/1×26-el-arte-sonoro-audios-mp3_rf_65438792_1.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: