PERFORMANCE Qué, Cómo, Cuándo…

Dentro del arte, existen cosas difíciles de definir. Es complicado obtener un significado que nos consensue una idea, un estilo, una tendencia… ¿Cuándo podemos decir que una tendencia o un movimiento artístico ya está asentado como para considerarlo eso mismo, un estilo o movimiento artístico?

A veces decimos que aquello que se ve por primera vez y que al tiempo, ha creado tendencia y en consecuencia, otras personas comienzan a realizarlo, pues podría ser vanguardia, concibiéndose más tarde como un estilo. Otras, porque se teoriza sobre algo que ya se hacía, pero que en ese preciso momento se han encontrado sus valores, su fórmula y en consecuencia un método. También han surgido estilos de la mezcla, del encuentro de diferentes disciplinas o géneros.

Pero ¿Cuándo realmente, esa unión se convierte en algo único y en consecuencia en un nuevo estilo, un nuevo género o incluso, en una nueva disciplina considerada artística? Hoy día la fotografía o el cine, no nos cabe duda que son ramas artísticas, sin embargo, la floricultura o la elocuencia (que lo eran en un pasado) han dejado de serlo. ¿Cuándo se dictamina que ha nacido una nueva disciplina artística?

Yo pienso que cuando la disciplina o el estilo, realmente cogen valores, condiciones y por lo tanto, reglas. Sí, reglas. Reglas que imponemos en los momentos en los que acotamos ese estilo en concreto para que obtenga esa entidad o ese título como estilo, gremio, movimiento… (Comienzo a pensar que el arte no es tan ambiguo. Quizá incluso, no sea tan libre).

Cuando haces arte, cuando lo practicas o lo observas, finalmente, te acoges a un estilo para poder valorarlo, criticarlo, disfrutarlo, entenderlo, desarrollarlo… Por ejemplo, si vemos una persona que realiza una secuencia de movimiento corporal, podríamos entender que está haciendo danza y según la ejecución de su técnica, entendemos que puede estar utilizando la clásica, la contemporánea, flamenca, jazzística, hiphop… Y para obtener más valores, la puede acompañar de música, escenografía, vestuario… y todo ello nos ofrecerá un conjunto reconocible, por ejemplo, hemos visto un ballet clásico. Y de esta manera comienzan a trabajar nuestros gustos, conocimiento, conceptos sicológicos y, finalmente obtenemos la valoración.

El hecho de cambiar el vestuario típico de ese estilo, o desvirtuar un poco la música, no quiere decir que estemos viendo otra cosa. O sea, que la propuesta mantiene sus reglas, digamos con un añadido distinto, un adorno. Pero seguimos entendiendo que hemos visto un ballet clásico. En consecuencia podemos seguir valorándolo, criticándolo.

Performance Joseph Beuys

Pero ¿Qué ocurre cuando nos encontramos con esto de lo que vamos a hablar hoy? Un estilo muy interesante, porque busca desbancarte de tu espacio de confort, donde conoces todos los parámetros iniciales para disfrutar o entender la propuesta y en consecuencia te trastoca, te cuestiona y te derriba. Hablamos del Performance. Pero, el performance ¿tiene reglas?

Al creer que existe libertad para exponer una performance, vemos una y otra vez (por desgracia demasiadas veces) verdaderas pamplinas repetitivas, conceptos o piezas muchas veces vistas.

Y me diréis; ¿Pero una persona que pinte cuadros y haga un estilo realista o romanticista se repite igualmente ¿no? Pues sí, pero el valor heterogéneo, el que está más al alza en esa disciplina (por ejemplo en el realismo), sería la técnica. O sea, que si el pintor, aunque repita una y otra vez aquello que surgió a mitad del siglo XIX, si realiza bien la técnica, podemos valorar el cuadro positivamente, pues como ya digo, su valor más al alza sería la técnica. Luego intervendrá el motivo pintado y otras cuestiones que sigan subiendo la obra a la zona artística.

Pero en esta disciplina en concreto (La performance), su valor heterogéneo más al alza sería lo subversivo, la ruptura. Por ello, si ese valor, el más importante, no lo obtiene, porque la propuesta no deja de ser una copia de otras anteriores, por supuesto que no nos motiva y no nos sorprende. Si además carece de emociones, de técnica y su segundo valor más importante (el concepto), es banal, pues lógicamente, eso que estamos viendo, no podríamos categorizarlo como arte. No nos estimula, y la indiferencia dentro del arte pienso que no existe.

El problema, es que por tendencia, muchas cosas se presentan de este modo, pensando que es moderno, o una rama fácil, pero nada más lejos de la realidad, es algo que ya viene de los años 60 y su realización es compleja.

Por otra parte, algunas veces, mal usamos (me incluyo) esta palabra para categorizar o hablar sobre una pieza, un show, una acción, que no son un performance.

Allan Kaprow

Pero ¿Qué es un performance?

En realidad, es algo que viene del Happening y Allan Kaprow, para muchas personas, codificador de este fenómeno, lo determina como “una forma de arte relacionada con el teatro que se lleva a cabo en un tiempo y un espacio dado. Su estructura y contenido son la extensión lógica de los entornos”.

El propósito es implicar al espectador, al propio cuerpo del espectador dentro de la obra. Pero sobre todo es una propuesta donde el público no se limita simplemente a mirar.

Esta era una alternativa al arte al uso y que comienza a aparecer en los años 60. Pero el Happening dará sus frutos años más tarde, cuando se rompe definitivamente con la noción de marco. Entendiendo marco, como la acotación de la obra.

Happening Allan Kaprow

Nos habla Estrella de Diego en su libro “Arte Contemporáneo II” (Lo recomiendo, e igualmente recomiendo el I, escrito por Alberto Villar, este más enfocado a la primera etapa contemporánea. Pero no dejan de ser libros de comprensión sencilla, sin demasiados tecnicismos que a veces nos sacan de la materia, por la forma de escritura pomposa. No sé, al menos a mí, se me hicieron muy amenos de leer). Como decía, Estrella de Diego, nos dice que en el Happening quería, además de jugar con el azar y lo inesperado, animar al público a desencadenar eso mismo, lo inesperado, con su consentimiento, o incluso mostrando indignación. Y aunque poco a poco estas actividades se irían convirtiendo en performances, esto dio la posibilidad de armar obras de arte que influirían, de alguna manera, en prácticamente todas las obras de hoy día que lleven el subtitulo de contemporáneo o conceptual.

¿Cuál es la diferencia entre Happening y performance? Digamos que el performance es la evolución del happening, donde el guión está más cerrado. Y quizá no en todas sus vertientes existe una parte de improvisación.

A estas cuestiones, hoy día, también se les llama “Artes Vivas” que viene de la expresión inglesa Performance Art.

Es un estilo bastante complejo donde se vislumbran obras experimentales. Por ejemplo, la artista Sherman, utiliza la fotografía para realizar sus obras artisticas, pero nos habla de que la obra no es la foto resultante sino la acción de hacer la foto. Pues no es el objeto lo estimulante, sino el sujeto lo que se convierte en algo constitutivo de la obra artística. Pero ¿qué ocurre con todo esto? Pues que al final, lo que vendía, lo que comercializaba, era la foto, y pasamos de un concepto de arte “no vendible” a un producto de mercado.

Puedo entender que lo interesante, es como fue realizada la foto y no la calidad o el resultado de la misma. Aunque, personalmente, siempre me ocurre lo mismo en estos casos, y es que veo situaciones, quizá más anecdóticas que artísticas.

Obra de Cindy Sherman

Quizá penséis, por lo que estoy diciendo en este texto, que es un estilo que no me gusta o no me interesa. Y nada más lejos de la realidad, me interesa y mucho. Lo que pasa es que creo que hay bastante confusión con propuestas a las que se les da el nombre de performance, cuando no lo son. Y las que lo son, no todas rompen, cuestionan, y como parece algo sencillo, pues, de estas propuestas, hay muchas.

Es un estilo difícil, porque su mayor exponente radica en las nuevas propuestas, en conceptos rompedores, valores subversivos. Y es fácil caer, sin saberlo, en la repetición  de propuestas ya realizadas. 

Como ya he comentado, el performance surgió en los inicios de los años 60 en Estados Unidos y fue originariamente utilizado para describir un evento artístico en vivo, en el que se incluía diferentes disciplinas de artes relacionadas con las artes escénicas.

Antes de esta maduración, entre el 1908 y el 1916, con movimientos como el Futurismo o el Dadaismo, se incluían estas características en sus propuestas. Tampoco podemos obviar que la Bauhaus, en 1920 aproximadamente, experimentaba con el teatro, donde exploraba las relaciones entre espacio, sonido, luz… Y no sé si me atrevería a decir que los rituales, desde la prehistoria, podrían tener estos valores, no de una forma consciente o teorizada como sí ocurrió en los 60, pero, desde mi punto de vista, la propuesta es cercana (sólo lo digo para que lo tengamos en cuenta. Porque para mí, lo único que lo diferencia es la conciencia, la intencionalidad).

Allan Kaprow fue en este tiempo, en los años 60, cuando este estilo maduró, su baluarte. Un artista Norteamericano que realizó infinidad de Happenig. Evolucionando sus prácticas a las que más tarde llamó “actividades”; una mezcla de comportamientos cotidianos con el estudio de acciones básicas. Los trabajos de Kaprow intentaban integrar el arte y la vida, a veces, separadas por una estrecha línea borrosa que hacía, o hace, difícil la diferenciación.

Diedrica Joseph Beuys

Ya en 1970, el “Performance Art” era un término global y su definición un poco más específica. “Performance Art” significaba que era un arte en vivo y se separaba de lo que se conocía como teatro. Una cosa importante es que se categorizaba como un arte que no podía ser comprado, vendido o intercambiado con comodidad. En aquel momento, se veía como un movimiento que proponía un medio para expresar un arte corporal, directamente conectado al público. Aunque esto parece ir variando y hoy día, (bueno, desde el inicio de los años 80), a estas propuestas se les han ido incorporando otros medios, como los tecnológicos y quizá, de alguna manera, se desarrolló lo que hoy día conocemos como Instalación.

Si yo tuviera que definir de la forma más clara posible lo que es un performance, diría que es una propuesta escénica, en la que existe una ruptura de lo cotidiano del espacio donde se realiza. Su concepto busca fervientemente romper los cánones establecidos y obtener valores subversivos. Que existe la posibilidad e incluso, es bien valorada la  improvisación y la integración y participación del público. Y por último, una cosa que creo que es importante, es que el objeto no constituye el foco, ni el fin de la obra artística.

Hoy día también llamamos a estas propuestas Arte Vivo, Arte de Acción o Intervenciones. (O sea, quiero decir, que cuando escuchemos estos términos, entendamos que nos movemos por los mismos ámbitos).

Bueno, espero que hayamos aclarado un poco la composición de este estilo. Que, al menos, hayamos entendido cuáles son sus parámetros iniciales y sus reglas. Porque sí, tiene reglas. Quizá sea un estilo con márgenes amplios, pero de igual manera, tiene límites acotados.

Jorge Barroso “Bifu”

Texto en Formato Audio: 22×1 PERFORMANCE qué, cómo, cuándo… en La Habitación Semihundida en mp3(18/01 a las 10:14:39) 22:20 64063232 – iVoox

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