¿Qué es el Arte? 2 (Concusión)

¿QUÉ ES EL ARTE? (Conclusión)

1. AMBIGÜEDAD

He podido deducir que la ambigüedad en la que se encuentra el arte se debe a los movimientos surgidos en el último siglo en el que, de igual manera, todas sus cuestiones sociales y políticas sufrieron una gran inestabilidad, condicionadas por el mercado, la globalización y, por supuesto, las dos guerras mundiales que sufrió.

Entonces, existía en el arte una actitud de rebelión a la que habría que sumar el ego de varios artistas que intentaban crear ciertos movimientos que los posicionaran como inventores de los nuevos conceptos artísticos del siglo XX; rompiendo con cualquier regla anterior y desprestigiando todo lo que se había realizado hasta el momento.

Como, por ejemplo, en Italia, el anarquista Marinetti (que terminó siendo un fascista) planteó el «futurismo» en el que se hablaba de un nuevo orden artístico que cambiara el ámbito social, una ruptura de lo establecido, odio hacia lo tradicional y una adoración a la máquina, a la velocidad, al nacionalismo y a las guerras.

Marinetti

O, sólo un año después, en Zúrich (1910) nació, de la mano del poeta Hugo Ball y más tarde, fue adoptado por Tristan Tzara, el «antiarte» o «dadaísmo». En resumidas cuentas, el dadaísmo consistía ya no en romper con todas las connotaciones y reglas artísticas anteriores, sino que planteaba que no existieran. Adorando la espontaneidad o lo inmediato, el caos…

Tristan Tzara

Su mayor exponente fue Marcel Duchamp y su obra Fuente, que está categorizada como la pieza artística más revolucionaria del siglo XX. La pieza se compone de un urinario firmado por el artista, aunque con otro nombre, pues su historia surge de una broma.

Parece ser que Duchamp se preguntó que si exponía cualquier objeto, del carácter que fuera, éste podría ser contemplado por el público como una obra artística. Así, decidió mandar un urinario a la exposición que realizaban sus colegas Bellows, Arensberg, Katherine Dreier, Man Ray y el propio Duchamp en la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York, aunque este objeto fue firmado con otro nombre para evitar pronunciaciones directas al autor. Una broma que ponía a prueba los márgenes de libertad que realmente tenía el artista. Aquello creó una gran discusión entre Arensberg y Bellows por ver si debían exponer la pieza o no, pues Bellows decía que le parecía una aberración y estaba totalmente indignado mientras Arensberg opinaba que para participar en el evento la única regla que existía era haber pagado 5 dólares anuales y uno más de inscripción. El autor los había pagado y no incumplía ninguna otra regla del evento (pues no la había), por lo tanto, la obra debía ser expuesta. Finalmente, no se expuso pero eso creó un debate que dura hasta nuestro tiempo: ¿todo lo que dice un artista que es arte, es arte realmente?

Duchamp

El dadaísmo, al igual que el futurismo, tuvo poca duración. En esa visión del «no arte» y extinción de reglas había cantidad de contradicciones pues ya, desde mi punto de vista, la acción de exponer o el hecho de querer proyectar la obra como tal, tiene una connotación artística. Además, no se puede aniquilar el arte, se acabaría la vida.

Carlos Granés, antropólogo de Bogotá, escribió en su fantástico libro El Puño Invisible que:

“La libertad por sí sola no garantiza una gran obra. El gesto libre tampoco. Por el contrario, la improvisación suele convertirse en un aspaviento torpe, vulgar o estereotipado. Los dadaístas lo sabían y para salir de la encrucijada aniquilaron el arte. Sin arte, hombres y mujeres ya no tenían necesidad de pulir su talento. El resultado era la vida, vida libre, vida libre sin arte. Es decir, vida monótona y pedestre, en la que haciendo uso de nuestra libertad repetimos los gestos torpes y estereotipados que nuestro talento no cultivado nos permite reproducir”

Carlos Granés

Pasó más tarde con el surrealismo donde su manifiesto, entre otras cosas, decía claramente que abolían la comercialización del arte y promulgaban el desprecio al dinero. Sin embargo, Dalí, su mayor exponente, fue multimillonario y comercializó con el arte de una forma despiadada. Además, estaba pegado a la dictadura franquista española, que le posicionó entre los artistas más publicitados.

El pintor Salvador Dalí entragando al jefe de Estado Francisco Franco el cuadro que pintó de la nieta mayor del Caudillo. Dalí dijo que representaba: “en las nubes constantemente cambiantes de la diplomacia se recorta el caballo de la historia que deja ver el horizonte luminoso y el cielo inmutable de la España serena del Caudillo”.

O el artista conceptual Manzoni que llegó a decir que todo lo que salía del artista era arte y, como tal, realizó 90 latas que rellenó con su propio excremento llamando a la obra Mierda de Artista. Una de estas latas se vendió hace poco por unos 120.000€.

Piero Manzoni

El problema del arte no viene de la ambigüedad, viene del mercado.

2. MERCADO

Podemos valorar la obra de Duchamp o esta acción de Manzoni como algo con un fuerte valor cualitativo, que no cuantitativo, pues pienso que la ruptura de ciertos códigos nos hace reflexionar y abrir campos hacia otras perspectivas. En definitiva, crear. Crear nuevos conceptos, estilos, experimentar… Ahora bien, valorar las piezas con esas sumas económicas desorbitadas creo que le da poder al mercado artístico y, en consecuencia, a la burguesía.

Debemos valorar el arte como calidad de interés humano, pues necesitamos estas nuevas perspectivas para cuestionarnos y analizarnos, pero también por la belleza y la estética, el pluralismo y la diversidad…

La ciudadanía ahora está más preparada y cualificada que en aquellos tiempos en los que el arte estaba al servicio del poder y tiene más acceso a la información y a la cultura, por lo tanto, debemos entender que si el arte se convierte en un bien material, es el poder económico quien maneja sus hilos.

Esto lo explicó perfectamente el crítico de arte Ben Lewis en su documental “La Burbuja del Arte Contemporáneo” donde, entre otras cosas, se podía ver claramente que ciertas personas y entidades, como casas de subastas, se dedicaron a comprar y acaparar obras con el fin de elevar sus precios para posteriores ventas; además de sobrevalorar a artistas de los cuales estas entidades poseían una gran cantidad de obras.

Ben Lewis

Es obvio cuando vemos que dichas obras en ocasiones están sobre elevadas de precio en comparación, digamos, con obras clásicas (únicas). Entiendo que hay una falsa adoración al arte y, por lo tanto, esta estrategia económica se aleja del propio fin artístico, del proceso creativo y del significado de una obra.

Lo curioso es que, en el contexto de las artes escénicas, en su mayoría, existe un estancamiento clasicista mantenido por las instituciones públicas y las propias personas adineradas, las mismas que parecen estar interesadas en las compras de cuadros y mamotretos arquitectónicos contemporáneos con precios desorbitados. Es una paradoja, pero esto puede ser debido a que las artes escénicas no son un arte material y, por lo tanto, no coleccionable, en consecuencia no se puedan realizar inversiones especulativas.

3. CARACTERÍSTICAS

El arte debe tener ciertas reglas, aunque estas vayan evolucionando y cambiando a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo, la definición de las disciplinas artísticas ha estado igualmente cuestionada a lo largo de la historia del arte. En el Renacimiento, el momento en el que se comenzó a tener un concepto sobre el arte, éstas las dividían en dos: las cercanas a las Bellas artes (arquitectura y escultura, relacionadas con la belleza) y las que estaban comprendidas en las Artes aplicadas (pintura y oficios, más cercanas a lo utilitario). Pero si hiciéramos un diagrama más cercano a nuestra época, podríamos decir que pintura, escultura, monumentos, arquitectura y oficios están más en consonancia con las bellas artes; e ilustración, fotografía, grafismo y diseño industrial más pegadas a las artes aplicadas.

Con estos mismos criterios, debemos tener en cuenta el concepto que aplicó la Bau Haus diciendo que no debía haber diferencia entre lo utilitario y lo bello. Que todo era arte, pero que todo debía volver a la artesanía como base del artista.

Ahora bien, ¿y si lo planteáramos, ya no desde esas disciplinas, sino valorando la heterogeneidad de la que se compone el arte? Definiendo el arte no con la disciplina con la que trabajes sino con las cualidades que se le apliquen. Entonces puedo proponer que; sensibilidad, técnica, creatividad, proceso, comunicación, metodología y concepto, son estas cualidades y que ciertas formas o estilos dependen de si la obra o pieza artística tiene mayor o menor grado de implicación de cada una de estas cualidades.

Lo que propongo es algo muy personal pero, cada vez más, pienso que la valoración, incluso la definición del arte, es una cuestión que pasa por el filtro de la persona que lo hace o la que lo observa y, por ello, está totalmente relacionado con la cultura, el conocimiento y la experiencia del individuo. Pienso que en ningún caso el arte es lo mismo para una u otra persona, existe un criterio individualista.

4. CONCLUSIÓN

Como conclusión, podría decir que todas estas cuestiones nos han llevado a entender que la compañía ha tenido una evolución artística de aprendizaje. Que la consecuencia del conocimiento nos lleva a no continuar con ciertos códigos que pueden esclavizarnos y acotar nuestros márgenes de creatividad. Que aquello que sirvió como publicidad y engrandecimiento del poder, hoy día sirva para combatirlo. Y que si continuamos dejando que el mercado imponga su criterio artístico, el arte se convierte en algo banal y especulativo donde el artista pierde su autoría, además de colaborar con un sistema capitalista que nos utiliza como meros realizadores de entretenimiento y elementos de distracción.

Puede que el arte sea la herramienta que nos hace pensar y reflexionar, mostrándonos igualmente la realidad de nuestro tiempo pero de una forma menos realista que en sus inicios. Quizá más cercana al momento de la vida por el que pasamos. Nos despierta nuestros sentidos, emociones y, por supuesto, nos cuestiona. Y si esto no lo hace el arte, no sé qué otra cosa podría hacerlo.

Quizá esta sea mi visión sobre el arte, pero la pregunta es; ¿qué es el arte para ti?…

Jorge Barroso “Bifu”

AUDIO EN PODCAST: https://www.ivoox.com/54988600

3 comentarios sobre “¿Qué es el Arte? 2 (Concusión)

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  1. Muy interesante la reflexión. Estudio Historia del Arte y me parece que cada día entiendo menos lo que es el Arte. ¿La presentación de una idea, de un sentimiento? ¿Lo único que podemos hacer para poder afirmarnos como personas? ¿Un escape de la realidad? ¿La creación de una nueva realidad? Preguntas, preguntas… Con todo esto del “fin del arte”, no puedo evitar cuestionarme cómo será el arte del futuro…

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    1. Hola Sofía. Muchas gracias por tu comentario. Perdona que no haya respondido antes pero estoy unos días de vacaciones. Retomaré el blog y el Podcast en septiembre. Has visto otras de las cosas a las que me dedico en la página? Lo digo porque hago proyectos artísticos, sociales e inclusivos, por si te apetecería colaborar en alguno. Una historiadora de arte siempre viene bien 🙂

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