ARQUITECTURA ESCÉNICA

Primeras piezas y conceptos

La Habitación Semihundida es un colectivo de entidades dedicadas a la creación, formación, innovación y difusión de actividades e iniciativas técnicas, artísticas y sociales.

Es un Centro Efímero de Investigación Artística  con unos objetivos muy claros; debatir, reflexionar, analizar, crear, exponer, cuestionar… siempre desde un punto de vista abierto e inclusivo.

Las personas, “Inquilinos” e “Inquilinas” que forman parte de La Habitación Semihundida tienen un perfil muy distinto; arquitectas, artistas plásticos, artistas escénicos, antropólogas, sociólogas, escultoras, músicos, pintoras…  aunque hay algo que les caracteriza a todas por igual; son inconformistas, subversivas e insaciables en la incesante búsqueda de nuevas propuestas e ideas socioculturales.

Así, de estas primeras charlas, nació la idea de introducir elementos artísticos en los procesos de construcción arquitectónicos.  Surge de entender ciertos términos, aplicados normalmente a las artes escénicas, dentro de otros campos, ya sean artísticos o no.

Por ejemplo; La palabra coreografía viene del Griego y significa “Escritura de la danza”. El arte de crear estructuras en la que suceden movimientos.

Sabemos que “coreografía” es un término que normalmente se atribuye a la danza, como una secuencia de movimientos ordenada, pero también es una forma de describir secuencias de la gimnasia rítmica, combate escénico y otras disciplinas.

La construcción de una obra arquitectónica, entre otras cosas, conlleva una serie de movimientos milimétricamente ordenados, pues de su perfecta ejecución depende la viabilidad y sostenibilidad del propio edificio. Así pues, ¿podríamos categorizar la construcción de un edificio como una coreografía?

Introduciendo los conceptos artísticos en estos procesos arquitectónicos, además de otorgarle un sentido más concreto a la utilidad del arte, encontramos otros valores que obtenemos de la convivencia en los procesos de construcción (algo que nos estimula especialmente).

Para las personas que componemos el colectivo La Habitación Semihundida, el arte es la coexistencia de los valores de su propia heterogeneidad y que bien podría componerse de sensibilidad, técnica, capacidad expresiva y comunicación. Partiendo de esta definición, entendemos que el arte no lo encontraremos en la disciplina con la que trabajemos, sino en las cualidades que se le apliquen al trabajo.

Con el colectivo de arquitectura Recetas Urbanas, descubrimos que se puede actuar en un recinto de obra. Aunque, en un principio, no está legislado, lo que no quiere decir que esté prohibido. Pero ¿y si el artista cumple los requisito mínimos de vestuario, casco, en definitiva, cumple los requisitos mínimo de seguridad y su contratación es a régimen general como peón albañil o carpintero? Por ejemplo; ¿Podríamos realizar un recital flamenco mientras pintamos una pared? O mientras construimos o colocamos un suelo, ¿podría una bailaora taconear para verificar su estabilidad? (Mi padre era pintor y cantaba mientras pintaba. Creo que no incumplía ninguna normativa de construcción y hacia más ameno el trabajo).

Lo que desarrollamos junto al colectivo Recetas Urbanas, desde mi punto de vista, fue una nueva forma de representatividad, una descontextualización de la disciplina artística y sobre todo, nuevos modelos inclusivos de convivencia desde el arte y sus capacidades.

Elegimos el flamenco por su entidad autóctona y porque forma parte imprescindible de nuestra cultura, de nuestras vivencias, fiestas y celebraciones. Una manera de interactuar con lo conocido en un ámbito descontextualizado. Algo que no nos limita, al contrario, nos da la posibilidad de conocerlo en sus ramificaciones más amplias.

La primera vez que lo pusimos a prueba fue en el colegio de Dos Hermanas, realizando el proyecto del Aula de Convivencia de Montequinto.

undefined

Esta pieza surgió del afán del equipo de Recetas Urbanas por la participación de personas dentro de sus acciones arquitectónicas. Dentro de su proyecto de ejecución para el “Aula de Convivencia de Montequinto” propusieron la colocación de una viga de 12 metros de longitud y de un peso aproximado a 400 kilos, por 20 personas. Esa acción, normalmente, se realizaría con una maquinaria, pero para que hubiera colaboración e integración de los participantes voluntarios (usuarios finales del espacio), se pensó que el peso de dicho elemento dividido por 20 personas, sería de unos 20 kilos, algo que no conllevar un gran esfuerzo. A partir de esta idea, pensamos en coreografiar la acción.

El hecho de introducir arte en un recinto de obras, ya era novedoso en sí, pero especialmente nos dimos cuenta de los valores positivos, que comprende simultáneamente la transformación física urbanística en pro del usuario/a, las relaciones que se crean de formato… Una intervención social de participación comunitaria.

Después y alentados por ART BASEL se planteó, utilizando el mismo método, pero de una forma más sistemática, en La Feria de Arte Contemporáneo de Basilea, donde se cuestionó la normativa de construcción, (entre otras cosas).

En este caso, debíamos colocar una gran cubierta como techo del elemento arquitectónico. Éste era imposible realizarlo con mano de obra, así que decidimos que mientras una grúa levantaba el mamotreto, amenizar la acción con un cuarteto de cuerda. El cual nos ofrecía música incidental a la acción, como su banda sonora. Dándole un carácter escénico a una acción simple y cotidiana dentro de la construcción arquitectónica.

undefined

Nos dimos cuenta que este proyecto albergaba muchas más cuestiones de las que habíamos planteado en un principio; convivencia social en el barrio, integración de diferentes colectivos en riesgo de exclusión, pero también la convivencia con el arte en los procesos constructivos nos ofrecían una interactuación muy diferente con los usuarios y usuarias participantes.

“Una extraña intimidad colectiva, un modo de hacer comunidad hecho proceso que se establece en la obra. Uno pensaría que en el ejercicio de esa arquitectura hay una espontaneidad desafiante, pero todo es parte de una orquestación tan meditada como descabelladamente libre”.

Elvira Dyandani (Curadora de Arte la Galería londinense The Sohw Room)

Algo un poco distinto, nos encontramos en el Proyecto “Habitar el Gesto”. Éste consistía en rehabilitar unas casas sociales en Cuba, pero nos encontramos con la situación de que el gobierno cubano prohíbe la auto rehabilitación. Entonces, una de las acciones que se planteó fue programar una serie performances en los cuales, a medida que, por ejemplo, pintábamos una pared, una cantaora amenizaba la acción, e incluso también la pintamos a ella para darle un corte de espectacularidad a la escena e integración. El caso es que cuando termináramos el performance, también habíamos realizado la rehabilitación de la pared. Un proyecto de restitución colectiva sobre la arquitectura y la convivencia social.

undefined

Esta pieza surgió de la Residencia de trabajo artístico que realizamos en la UNIA en diciembre de 2019 y que representamos en el Festival Internacional de Artes de Valladolid TAC. Llevándonos el Premio al Mejor Espectáculo en dicho Festival.

Previamente, el proyecto “Habitar el Gesto”, tuvo una presentación en Las Naves del Matadero de Madrid. Se realizó como Conferencia “Práctica de Santiago Cirugeda, en la cual, quisimos replicar la construcción que se realizaría en aquel proyecto concreto. En este caso, montando una plataforma de andamiaje inclusivo de 37,5 mt2, realizando una coreografía flamenca. Con lo que obtuvimos diferentes valores de utilidad en el arte.

undefined

La idea fue construir un suelo a la vez que realizábamos una coreografía flamenca para verificar su estabilidad y nivelación.  Plataforma compuesta con 30 tableros de encofrar de 0,5 mt por 2 mt. A medida que íbamos construyendo, la bailaora disponía de más espacio para desarrollar su baile, de una forma más libre y segura. El mismo concepto por el que se hacía esa plataforma para ese proyecto concreto ; “Habitar el Gesto”.

Esta pieza tiene la intención de crear un espacio inclusivo en el que cualquier persona, incluso las que nunca se atreverían a subir a un andamio, puedan hacerlo y participar en él y en sus actividades; construcción, comidas populares…

undefined

A fecha de hoy, 16 de Junio de 2020 nos han comunicado que dicho proyecto en Cuba, lo quieren ampliar a 2 años, por su respuesta positiva, tanto de la ciudadanía como de las instituciones oficiales.

Todos estos conceptos y proyectos continúan, sumando experiencias y reconstruyendo formas y conceptos. Ahora nos encontramos en la realización de nuevas propuestas como el Laboratorio XM2 (Una reflexión sobre la objetividad y subjetividad del objeto y el espacio) o La Casa Compartida, proyecto que consiste en la rehabilitación de una casa con acciones artísticas. (Pero de todo ello os hablaré un poco más adelante, cuando comencemos con las prácticas)

Jorge Barroso “Bifu”

VIDEO: CONFERENCIA PRACTICA “Habitar el Gesto”

Conferencia práctica “Habitar el Gesto” Naves del Matadero de Madrid

AUDIO EN NUESTRO PODCAST: https://www.ivoox.com/4×1-arquitectura-escenica-audios-mp3_rf_55572376_1.html

Un comentario sobre “ARQUITECTURA ESCÉNICA

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: