LA CARPA ESPACIO ARTÍSTICO (2009/2014) Memoria de lo Sufrido

En el año 2008 Varuma Teatro decidió comenzar un nuevo proyecto que abarcara la sede de la compañía, un espacio con programación estable y una Escuela de Circo en Andalucía. Un proyecto ambicioso que estaría acorde con las necesidades técnicas para poder desarrollar las nuevas disciplinas con las que estábamos trabajando e investigando. Un lugar de entrenamiento y de encuentro, en definitiva, un rincón distinto e inexistente hasta el día de hoy en Andalucía y que pudiera convertirse en un portal de referencia para el mundo artístico andaluz.

Por esta fecha nos reunimos con el subdirector de la Junta de Andalucía (Antonio Navajas) y el jefe técnico de teatro (Víctor García), los cuales valoraron el proyecto como un bien socio cultural de sumo interés para la región, comprometiéndose verbalmente a ayudar con la producción de dicho proyecto. Seguidamente pedimos cita para tener una primera toma de contacto con el ICAS del Ayuntamiento de Sevilla. Nos reunimos con el gerente (Alberto Mula) y éste nos proporcionó una reunión con uno de los directivos de Urbanismo (Javier Pando), persona que en aquel momento promovía la concepción de licencias de obras. Todo estaba en marcha y por fin contactamos con Santiago Cirugeda, Director de Recetas Urbanas y arquitecto del proyecto, para realizar el proyecto básico y maquetar todo el proyecto ejecutivo facilitando así la presentación de nuestra propuesta.

Nos hicimos cooperativa y en 2009, acudimos a FAECTA (asociación dedicada a la orientación de cooperativas andaluzas en desarrollo) para poder realizar un plan de viabilidad del coste total de la producción de un periodo a dos años vista. Folios y más folios de números interminables, incomputables… Pero después de varios meses, teníamos nuestro proyecto finalizado (al menos eso creíamos).

Volvimos con el proyecto al ICAS y a Urbanismo. Parecía increíble que en pocas semanas tuviéramos un lugar destinado para el asentamiento de LA CARPA. Una antigua vaquería llena de escombros.

undefined Solar de La Carpa

Este espacio estaba destinado por el PGOU como bien socio cultural y estuvo abandonado por la administración durante ¡28 años! Tras nuestro desalojo aún continúa sin uso. Ahora entiendo que quizá lo que hicieron fue solventar un problema de la propia administración pasándonos “el marrón”. Urbanismo simplemente cedió el terreno al Ayuntamiento de Sevilla y éste a la Asociación Cultural Varuma (tened en cuenta que un organismo público no puede dar una cesión a una empresa privada, debe ser a un organismo sin ánimo de lucro.) Javier Pando nos dijo que nos ayudaría en todo lo posible para obtener en la mayor brevedad la licencia de obra. En breve volveremos a este punto.

undefined Plano PGOU Solar de La Carpa

El proyecto ejecutivo y los planos básicos los entregamos en diferentes organismos  para obtener fondos: Subvención Bianual (subvención de la Junta de Andalucía); Plan director Infraestructura y Plan director Programación (subvenciones del Ayto. de Sevilla); Bancaja y Endesa (patrocinios privados); Imbercaria e Incentivos (créditos reembolsables pertenecientes a la empresa pública). (Aquí quiero hacer un inciso, pues decían que el proyecto no era innovador. ¿Cómo que no? ¡Pero si no existe otro igual en Andalucía e incluso la propia Agencia de Urbanismo lo categorizó de “Singularísimo y muy peculiar” y que por esta razón no sabían qué tasas aplicarle!) En fin, sigamos; Merk art (crédito reembolsable perteneciente a la empresa pública); Ministerio de educación y trabajo. (Esto también fue curioso pues, cuando nos presentamos a las diferentes delegaciones, en educación nos comentaban que ese proyecto era competencia del Ministerio de trabajo y en éste nos decían que era competencia de educación).

Resultado final: 0€.

En Abril de 2010, se firmó la notificación de la cesión del terreno por 4 años prorrogables a 50. Más adelante, en el siguiente mes, se firmó un convenio por 4 años de cesión prorrogable a otros 4 años.

¿Qué había ocurrido? ¿Por qué ese cambio repentino? Nadie lo sabía.

Hubo elecciones y sea como fuere, nos repercutió el cambio de gobierno de la ciudad, ya que se acogieron a lo firmado en el convenio y no en el comunicado. Mientras tanto, los socios de la empresa, inocentemente positivos, fuimos al terreno a celebrar que, al menos, teníamos un espacio. Dejamos la furgoneta en este lugar y fuimos a un bar cercano para tomar algo y hablar sobre las posibilidades del terreno. Al llegar de nuevo al espacio, nos habían robado el espejo derecho del vehículo. Augurio de lo que luego sucedería.

Continuamos con toda la burocracia: Licencia de obra, de apertura, proyecto de ejecución, planos, visado del colegio de arquitectos, agua, luz y demás. Sin muchas opciones más, pedimos créditos a bancos, como empresa y como persona física. 0€. Continuábamos en la misma tesitura, intentando crear una actividad socio cultural sin recursos económicos, pero que demandaban tanto la ciudadanía como el sector cultural Andaluz.

El equipo de Recetas Urbanas, siempre predispuesto a la formación de nuevos espacios y muy integrados en el proyecto, nos cedió un contenedor de obra, que colocamos en el terreno a modo de primera piedra del proyecto. Días después, el contenedor había desaparecido. ¡Un contendor de obras! Un segundo robo.

En diciembre de 2010, decidimos hacer una actividad en el espacio donde poder, de alguna forma, reivindicar la actividad que allí queríamos realizar y creamos las I Jornadas de Circo de Sevilla.

undefined I Jornadas de Circo de Sevilla

Gran parte del gremio, amigos y familiares se volcaron con dicha actividad y el resultado fue bastante positivo. Un oasis en medio del desierto que nos dio la suficiente confianza como para comenzar la yincana de los permisos y licencias.

Alice Attout y yo fuimos en coche, en bici, en taxi, en autobús, andando… para ir a cada uno de los edificios destinados a estos papeleos. Esto no fue cuestión de días, llegaron a pasar meses.

undefined Alisamiento de terreno.

Mientras ocurría todo esto, contratamos a una constructora, una empresa de movimientos de tierra, para nivelar y allanar el terreno. Comenzó a mover los escombros de la zona y a traer camiones de arena (esto no es legal, pero sí ético, sobre todo cuando te exigen desde el Ayuntamiento que tienes que presentar una memoria de la actividad en poco tiempo para que no te quiten el espacio conseguido). El ICAS apretaba en vez de ayudar. ¿Un convenio no se basaba en que las partes firmantes tienen un interés común de que se consiga lo especificado en él?

Esta empresa nos cobró 2.000 € a cuenta, quebró y desapareció. En consecuencia, el terreno estaba peor que cuando empezamos.

Llegó el año 2011. Recetas Urbanas tenía un material cedido en un espacio cultural de la ciudad, que cerraría en breve por no resistir la crisis. Santi Cirugeda nos propuso un convenio de cesión de ese material, pero había que sacarlo antes de que la policía precintara el lugar.

undefined Montaje de La Araña

Nos decidimos a llevarlo al terreno y comenzar la actividad. Montamos “la Araña” (construcción efímera de estructura metálica y de fácil montaje que soporta dos contenedores elevados), un módulo, el remolque de un tráiler y un contenedor de barco.

Comenzaba a visualizarse aquello en lo que podría llegar a ser. Este tipo de material no necesita licencia de obra, ya que son módulos prefabricados sin una cimentación al uso, Pero antes nos la tuvimos que ingeniar para poder dejar nuestro espacio lo más decente posible. Alquilamos una máquina retro y le pedimos a un familiar que nos hiciera el trabajo de nivelación que la empresa quebradiza había comenzado. (Esto sí necesita licencia de obra, pero no se lo digáis a nadie).

Entonces sufrimos un revés importante para los componentes de Varuma Teatro, nos robaron la furgoneta de la compañía con todo el material técnico y escenográfico. Es aquí cuando realmente nos fracturamos y de los 3 socios del grupo, solo quede yo. El resultado fueron 14.000€ en pérdidas. Un agujero económico que se sumaba a todo lo invertido o más bien, a todo lo gastado en el proyecto.

Fue cuando comenzó la verdadera hecatombe. Mi entonces esposa, Angie Paz, y yo decidimos quedarnos a vivir en el terreno, sin luz, ni agua, y con toda la precariedad que conlleva vivir en un contenedor de obras. Realizábamos, entre los dos, vigilancias nocturnas y trabajos de construcción durante el día. Esto debía ser así, si queríamos mantener el espacio. Durante dos años dormimos solo 4 horas diarias. Si no llega a ser por Angie, este proyecto no hubiera sido realizado. Puedo decir con creces, que ella es la persona más buena que he conocido en mi vida.

Cabe destacar que hubo un amago de convenio con Salud López, directora del espacio la Pista Digital, nos cedería durante 4 años su infraestructura para asentarla en nuestro espacio. Pero solo se quedó en una charla de bar. En los bares se prometen muchas cosas y se cumplen pocas, casi igual que en los despachos de la Agencia Andaluza y los Ayuntamientos. Terminó por cederlo al Ayuntamiento de Camas que, en esos momentos, estaba siendo investigado por corrupción.

undefined Vallado

Con 80 metros de valla cedidos por Recetas Urbanas y unos 100 que compramos nosotros pudimos cercar el terreno. Esto no nos quitaba de vigilar 24 horas al día, pues era mallazo de obra; una valla bastante débil y que no tenía nada que ver con la que en un inicio pensábamos poner. Le habíamos solicitado al Ayuntamiento que, de las vallas que habían quitado en la antigua Expo 92, nos cedieran una parte para mantener la continuidad estética del parque colindante al terreno, el Parque de Miraflores, pero nos fue denegada. Es curioso, exista una ley de reciclaje que implica un coste económico y no una de reutilización que no implica coste alguno. Cuando terminamos de vallar el solar, Angie y yo tuvimos la misma sensación; parecía que habíamos construido nuestra propia cárcel.

undefined Vallado

Se acercaba la fecha que habíamos marcado como inauguración del espacio, el 24 de febrero de 2012 y tuvimos que darnos bastante prisa en ultimar detalles. Fue cuando más familiares y amigos vinieron solidariamente a echar una mano (pintura, silicona, poliuretano, tuberías, tornillos…). Cabe destacar que la empresa Todo Pintura nos cedió material para el proyecto y que, con esa pintura, pudimos dar un limpiado de cara a nuestras construcciones; todas ellas elementos reutilizados.

undefined Trabajo de pintura (Entre otros)

Os contaré una anécdota que, entre las muchas que hubo, me parece de sumo interés: colectivos de Madrid nos llamaron diciendo que “El Matadero” (Gestionado desde el Ayuntamiento de Madrid) estaba tirando maderas de una exposición que había costado 70.000€, pagados con dinero público, y que había durado un mes y medio.  Santi decidió que debíamos encajarnos allí para llevarnos las maderas, y así lo hicimos; nos fuimos a Madrid con la furgoneta de la compañía y comenzamos a cargar las maderas que estaban tirando. Al vernos, los responsables del espacio nos dijeron que eso no podíamos hacerlo, que era ilegal, a lo que respondimos que a lo mejor era ilegal pero que era totalmente ético y que si no nos podíamos llevar su “basura”, contaríamos a la prensa esa mala gestión del dinero público. Decidieron firmar un convenio de cesión de materiales para La Carpa.

Si hubieran visto lo que el equipo de Recetas Urbanas realizó en nuestro terreno, después de limpiar la madera llena de restos de cemento, puntillas y tornillos, cortarla, lijarla y barnizarla, no hubieran tirado ni una astilla.

undefined “Chimpún”

Se construyó el “Chimpún” una pérgola de estilo francés que servía para dar sombra y cobijo a la zona del ambigú. Pero eso no es todo lo que se hizo con esa madera, también realizamos el vallado que separaba la zona de carga y descarga de la zona pública y además, le cedimos madera al colegio San Isidoro (desprovisto de sombra en el patio de recreo) con la cual se construyó el “Árbol de Madera”, otra recurrente obra de Recetas Urbanas que, al colocarle plantas trepadoras, creaba una copa natural que daba la tan deseada sombra.

undefinedÁrbol de Madera y otros

Este fue un momento bastante duro porque, a la vez de estar pintando, enfoscando, atornillando, hormigonando y demás trabajos de obra, había que seguir con el papeleo burocrático y ordenar la producción artística y técnica de las Jornadas y la inauguración. Compramos un nuevo módulo para adaptarlo como ambigú y cuando el camión entró en el terreno para colocarlo en el lugar destinado, destrozó literalmente la tierra alisada. Era un día de lluvia y todo quedó casi como al principio porque a la tierra no le había dado tiempo de asentarse y compactarse.

No nos quedaba nada de dinero, Angie y yo nos habíamos gastado todo lo que teníamos. Vimos la opción de los créditos ICO. Créditos que concedían los bancos mediante el gobierno central a pequeñas y medianas empresas para su subsistencia en estos momentos de crisis. Muy bonitos para obtener votos, pero no reales.

Pedimos la ridícula cantidad de 15.000 € y nos la denegaron alegando que el año anterior nuestra empresa había tenido pérdidas. ¿Quiere decir usted que si hubiera tenido ganancias nos lo hubieran concedido? Eso significa que ayudan a las pequeñas y medianas empresas que tengan dinero, o sea, que hacen ricos a los más ricos. Esto me suena, parece que todo está hecho al revés de como debería ser.

undefined Alisamiento del terreno II

Así que, sin dinero para alisar de nuevo el terreno, nos lo “curramos” a pico y pala. ¡Volvimos a alisar el terreno con carrillo de mano, pico y pala! ¡¡¡2.000 metros cuadrados!!! Y mientras, seguíamos en el terreno 24 horas al día, 7 días a la semana, durmiendo, trabajando, vigilando… Durante meses meé en una cuña y cagué en un cubo.

A la vez que con todos estos trabajos, continuábamos con el tema de las licencias, pues cabe decir que aún no habíamos conseguido la licencia de obra.

undefined La Farola

Dentro del espacio cedido había una farola de alumbrado público y, si no la quitábamos, no nos concedían la licencia de obra. La cuestión es que costaba unos 2.000 € quitarla, teníamos que contratar al propio alumbrado público para hacerlo y además, pagar una fianza por si le ocurriera algo a dicha farola. Es curioso que yo tenga que contratar a un organismo público para que quite un material suyo y que tenga que pagar una fianza por si ellos no hacen bien su trabajo. Y como no teníamos dinero, la farola se quedó más tiempo allí que la puerta.

Pedimos una especie de convenio para dejar la farola mientras conseguíamos la licencia de obra y poder alumbrar el espacio para intentar no tener más hurtos y vandalismo. Nos fue denegado. Aunque el directivo de urbanismo del que os hablaba antes, Javier Pando, nos prometió ayuda con dicho tema, llegó la Feria de abril de Sevilla y desapareció. No volvimos a tener ninguna noticia de él. Más promesas incumplidas. ¡Pues pinchamos la farola! Sé que no es legal, pero no sabéis lo realmente cansados que estábamos.

El no quitar este elemento del espacio nos hizo entrar en una espiral de indecisiones e incoherencias. No obteníamos la licencia de obra, con lo que no nos daban la licencia de apertura. Sin licencia de apertura no se puede realizar la actividad y sin actividad no hay viabilidad económica. Tampoco puedes pedir, por una ley que salió en 2010 la licencia provisional de luz, ni de agua. Y esto nos lleva a otra yincana de acciones para el desarrollo del proyecto: la luz no fue difícil pero sí bastante caro, alquilamos un generador de 40.000w, lo que viene a salir unos 800€ al mes de alquiler más otros 800€ de gasoil; el agua, después de haber realizado todas las conexiones de tuberías, la conseguimos colocando un contenedor de 1.000 litros encima del módulo de baños.  Este módulo, teníamos que llenarlo 2 veces a la semana y al no tener dinero para que viniera una empresa y nos lo hiciera, teníamos que hacerlo nosotros mismos; íbamos hasta un pueblo cercano a la ciudad donde existe un manantial de agua natural. En él llenábamos un depósito que teníamos en la furgoneta y con una bomba de agua la pasábamos al de arriba. Al mismo tiempo hicimos una arqueta donde poder desaguar los desechos. Ya   teníamos baño. Adiós al cubo y la cuña.

undefined Luz y Agua

Se acercaba el día de la inauguración y la tensión crecía notablemente. Veladores, pérgola, sillas de público, diseño, alquiler de maquinaria para hacer los agujeros de las piquetas, escenario, equipo de luz y sonido, la carpa… ¡Ah claro, la carpa!

undefined Montaje La Carpa

Como no teníamos recursos para comprar una carpa nueva de las dimensiones, cualidades y capacidad necesaria; llegamos a un trueque con Feliciano, de la empresa Solsten, el cual nos pasó una carpa de segunda mano que ya no estaba homologada y Santi, como arquitecto, realizó un estudio de medidas y fuerzas y volvió a homologarla.

undefined Angie Paz

Dos días antes de la inauguración, mi hermana tuvo su primer hijo.

undefined Pintando el Logo

El 24 de febrero de 2012 se inauguró La Carpa. Lo aglutinamos todo en las II Jornadas de Circo de Sevilla. La asistencia y la acogida del público fue maravillosa. Los compañeros del gremio se volcaron con la actividad y se comenzó a charlar de la posibilidad de que Varuma cediera espacios a otros colectivos locales que lo necesitaran, a falta de que lo hiciera la propia administración. A partir de esa fecha comenzamos a tener una programación estable y otras actividades como cursos, conferencias, ensayos, presentaciones de libros… 

undefined La Carpa

Estábamos en marcha, pero era bastante estresante ya que a la vez de coordinar las actividades y vigilar el terreno, trabajábamos en el ambigú y continuábamos con las mejoras en las obras. Así llegó el turno de “Aula Abierta”, un edificio que se había reutilizado 3 veces. Del desmontaje de un edificio tradicional, pasó a ser un aula para los alumnos de Bellas Artes de la Universidad de Granada, después se utilizó en La Carpa y cuando La Carpa cerró, fue a la exposición de arquitectura de Göteborg.

undefined Aula Abierta

Colectivos pertenecientes a la Red de Arquitecturas Colectivas vinieron a echar una mano desde diferentes puntos de toda España: Straddle 3 (Cataluña), La Fabrica de Toda la Vida (Extremadura), El Gato con Moscas (Madrid)… Esto hizo que otros colectivos de la ciudad se decidieran a formar parte de La Carpa: El Cuarteto Maravilla (Ahora Lapso producciones), Kataplof, Al Aire y Cuarto Revelado; que con Engatosarte, Recetas Urbanas y Varuma Teatro formamos los 7 colectivos primarios de La Carpa que entregamos nuestro tiempo, alma y esfuerzo a dicho proyecto, aunque seguíamos pendiente de las malditas licencias.

Ya nos movíamos de manera asamblearia y decidimos en una reunión que para poder darle continuidad a la actividad necesitábamos quitar la farola. Realizamos varias actividades y apretándonos el cinturón, conseguimos juntar el dinero que costaba quitarla. Así fuimos a la Gerencia de Urbanismo 15 personas a pagar la operación, pero fuimos con instrumentos, vestidos de payasos y con los 2.000€ en monedas dentro de un sombrero. Para nosotros era un festejo poder realizar ese pago y quitarnos una traba que no nos permitiría seguir adelante. Sin embargo, lo que ocurrió fue de manual: la secretaria de José Luís Buitrago Rivas (Subjefe del Servicio de Alumbrado Público de la Gerencia de Urbanismo de Sevilla), una persona con la que llevábamos un año intentando reunirnos para comentarle el problema, no supo reaccionar cuando entramos en su oficina vestidos de esa manera. Sin dejarnos hablar, llamó a su superior y éste salió inmediatamente. ¡Coño! Era el tal José Luís Buitrago, con quien llevábamos un año intentando reunirnos. Al vernos con nuestras indumentarias preguntó que qué es lo que pasaba, le respondí que nada, que simplemente habíamos ido a pagar el coste de quitar la farola. Y nos volvió a preguntar: Pero, ¿hace falta quitar la farola? A lo que le dije, NO, eso es lo que llevamos un año intentando decirle. Y sin más, curiosamente la farola se quedó allí.

De nuevo nos pidieron que realizáramos una reformulación del proyecto y en este caso, nos reunimos con Yolanda Vázquez (Directora del Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla). En la reunión, por parte de esta señora parecía haber entendimiento y acercamiento hacia la actividad, pero cuando se dispersó un poco la conversación escuche decir a Miguel Ruiz Sierra (Técnico del Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla) a su compañero: “Esta gente no va a conseguir la licencia en la vida”. Me entraron ganas de darle en la boca con las 400 páginas del proyecto, pero está mal visto, así que no le di. Paré toda la reunión y le dije que si él estaba simplemente para decir “sí” o “no”, que porque no nos ahorrábamos su sueldo y poníamos un ordenador en su lugar, que él, como funcionario público, debía aconsejar a la ciudadanía cómo poder realizar estos cambios urbanísticos y no entrar en juegos odiosos.

Por la implicación de los demás colectivos, ya no dormía en el terreno todos los días (un día a la semana y un fin de semana al mes), así hubo un poco de tiempo para la creación y realización de ciertas obras artísticas que he comentado anteriormente en este libro. Ese mismo año realizamos las III Jornadas de Circo de Sevilla.

undefined III Jornadas de Circo de Sevilla

La Carpa había cogido cierto renombre por su lucha, por sus formas, por su manera y criterio de trabajo… Y una noche de charla sobre el estado en decadencia de las artes escénicas andaluzas con mi antigua socia Antonia Gómez y una amiga actriz llamada Rebeca Torres, decidimos crear ACTUACCIÓN. Una plataforma cultural reivindicativa que en poco tiempo tuvo 4.000 socios, llegando a hacer asambleas de hasta 200 personas del gremio. Un movimiento que llegó a “acojonar” a las instituciones públicas pero que, aunque subió tan rápidamente, su caída fue feroz. Todo el mundo se quejaba pero no había un rumbo claro en el discurso, ya que cada cual exigía diferentes cambios. Había infinidad de causas por las que quejarse. Ahora, desde la distancia pienso que no deberíamos haber dejado entrar a los “perros viejos”, elementos causantes, junto a la propia administración pública, del estado decadente de la industria cultural.

undefined I Manifestación “Actuacción”

Todo se desmoronaba, incluso mi propio matrimonio. Siempre digo que todos los proyectos son realizables si pagas un precio, que no siempre tiene que ser económico. En mi caso, además de arruinarme económicamente destrozó la relación con mi pareja. Nos seguimos llevando increíblemente bien, pero ambos sabemos que la apuesta fue demasiado dura.

Cabe destacar la buena relación con el barrio. Los proyectos de este tipo hay que introducirlos en la vida cotidiana del distrito donde se encuentren asentados. Y con los más de 1.500 socios de La Carpa, solventábamos la demanda cultural de la zona. Pero un vecino en concreto, un tal Manuel Vitorino (un Vitorino siempre existe en este tipo de proyectos) parecía no querer que esta actividad se asentara allí. Tuvimos reuniones con él, le dimos nuestro contacto telefónico y correo electrónico, cambiamos la programación quitando la música de nuestras actividades (que parecía ser lo que más ruido creaba).

No sirvió de nada, la policía comenzó a llegar a La Carpa prácticamente a diario, alegando que había denuncia por ruido. Aunque incluso la propia policía al llegar veía que no existía tal cosa, decían que al no tener la licencia de apertura se veían en la obligación de dar parte y en consecuencia, multarnos. Es curioso que por una llamada telefónica denunciando un ruido inexistente, la policía llegue en 30 minutos y actúe en consecuencia de otras razones, mientras una amiga que sufría maltrato de género fuera mil veces a comisaría y llamara otras dos mil para que el cuerpo policial le dijera, una y otra vez, que si no había sangre no podían hacer nada.

Llegó el mes de febrero y queríamos hacer las IV Jornadas de Circo de Sevilla, pero como no queríamos arriesgarnos a ser nuevamente multados, pedimos un permiso ocasional para realizarlas y nos fue denegado. Decidimos hacerlas igualmente y con ello nos llegó la esperada multa. Nuestra sorpresa fue que en la propia página web del organismo que nos denegó el permiso, tenían anunciado a bombo y platillo dichas Jornadas.

En 2014, concretamente el 30 de abril, nos finalizó el convenio de cesión que teníamos con el ICAS. Al no tener noticias de la renovación, bueno, ni de la renovación ni de nada porque durante todo este periodo de tiempo el Ayuntamiento de Sevilla no se había dignado a tener una reunión con nosotros y tampoco ninguno de sus componentes había pasado por el espacio, ni del Ayuntamiento de Sevilla, ni de la Junta de Andalucía; ni siquiera para hacer un seguimiento. Esto es muy curioso porque, durante este periodo de tiempo, nos habían visitado medios de comunicación como Aljazzera o la BBC y televisiones nacionales como TVE o Canal Sur; diferentes medios realizaron 5 documentales del espacio, salió publicado en numerosas revistas de arte, cultura y política; por esas fechas el proyecto de La Carpa estaba visible en varias exposiciones internacionales; La Unión de Actores nos concedió el Premio a la Solidaridad por la actividad realizada; nos visitaron escuelas de Inglaterra y Estados Unidos, arquitectos y artistas de todo el mundo; e incluso nos invitaron a dar conferencias en la Facultad de Economía de Sevilla, en las Jornadas de Nuevos Gestores y en el Encuentro de Alternativas. ¿Por qué no levantó el interés de este gobierno y con el cual teníamos un convenio firmado?

Le habíamos solicitado dos años antes una reunión por registro público a la Delegada de Cultura María del Mar Sánchez Estrella, cita que no nos concedió, y esto es ilegal.

Finalmente sacamos una conclusión de todo esto y es que prácticamente era imposible darle vida a un terreno destinado a la cultura perteneciente a estas administraciones públicas y que habían dejado abandonado durante 28 años como un solar de escombros. Aún siendo, solo en cuatro años, el espacio cultural con más actividades de la localidad.

Por todas estas razones nos vimos en la obligación de romper las relaciones con el Ayuntamiento, el cual no había estado a la altura de un proyecto de esta magnitud. Pero como nosotros seguíamos pensando que la ciudad de Sevilla era idónea y su ciudadanía lo suficientemente inquieta y participativa como para valorar estas actividades que todos los colectivos habíamos realizado sin ánimo de lucro y dejándonos, literalmente, la piel en el proyecto de La Carpa; decidimos cerrar sus puertas, pero no para siempre.

La idea fue la siguiente: “La actividad realizada y la atención pública que la había acompañado, legitimaban la presencia del proyecto en Sevilla. Por su crecida valoración pública, incluso en el marco de precariedad que sufríamos, nos planteamos buscar un nuevo espacio para el asentamiento del proyecto, donde la cooperación institucional fuera más colaborativa y fructífera y que, en ningún caso, dependiera de un ayuntamiento en el que ni el mismísimo Director de Proyectos e Iniciativas Culturales (José Lucas Chavez) sabía que el terreno donde estaba ubicada La Carpa era competencia de su área.”

undefined I Comunicado del Espacio artístico La Carpa)

Cerramos el Espacio Artístico La Carpa y una profunda depresión caía sobre mí. ¿Cuánto tiempo había malgastado? ¿Cuánto había perdido la Ciudad de Sevilla con respecto a este cierre? Adiós a 25.917 espectadores, 29.000 usuarios, 1.510 socios, 394 espectáculos, 20 festivales, 13 cursos estables, 47 cursos temáticos, conferencias, un lugar de encuentro, de reactivación cultural del distrito. Adiós a la democratización económica, la participación y el empoderamiento ciudadano. Adiós a las nuevas fórmulas de trabajo, al bien común…

undefined undefined Actividades en La Carpa

Se rearmó el proyecto internamente, reestructurando los valores y los objetivos de éste, pero antes de todo y a causa del revuelo creado por la denuncia pública del I Comunicado del Espacio Artístico La Carpa, la prensa local hizo eco de la noticia y en consecuencia todos los partidos políticos se interesaron por el proyecto. Ahora La Carpa estaba en boca de todos y todas. ¿Ahora?

A petición de ellos, tuvimos reuniones con todos los partidos que por aquel entonces formaban parte de la oposición (PSOE, Podemos, Izquierda Unida, Participa Sevilla…) y todos mostraron un interés acérrimo hacía el proyecto de La Carpa, haciendo público su apoyo. ¿En qué consistía el apoyo? Pues no lo sabíamos, pero ellos decían que apoyaban a La Carpa. ¡Incluso nos llamó la Delegada de Cultura del PP, a que llevábamos esperando 2 años para tener una reunión!

Reunión con el PSOE: Nos llamó Eva Bueno (Antigua Directora del Distrito) y nos dijo que Juan Espada (Candidato a la Alcaldía de Sevilla y actual Alcalde (2019)) estaba muy interesado en el proyecto y aunque él no podría ir a la reunión, iría en su nombre Antonio Muñoz (Candidato a la Delegación de Cultura, Urbanismo y Turismo de Sevilla y actual Delegado (2019)). Así fue, nos reunimos y tuvimos una extensa charla prácticamente fraternal donde se nos repitió, una y otra vez, el apoyo incondicional a La Carpa. Nos dimos la mano y se marchó. Hicieron pública la reunión y sacaron un titular enorme que decía: “El PSOE apoya a La Carpa”. Muy bien, dijimos, pues si el PSOE apoya a La Carpa, ¿por qué no nos cedéis el Pabellón del Siglo XV ubicado en la Cartuja y que gestiona desde siempre la Junta de Andalucía gobernada por vuestro partido?

undefined Espacios públicos en desuso

Sí, ese edificio que lleva 22 años en desuso y abandonado. Sí, ese edificio que nos cuesta a los sevillanos unos 15.000€ anuales por tener que pagar el IBI y que en estos 22 años nos ha costado 300.000€ para absolutamente nada (pronto volveremos a este punto).

Reunión con el PP: La Delegada de Cultura María del Mar Sánchez Estrella llegó tarde y se fue pronto. Preguntó por qué habíamos armado ese revuelo. ¿Qué revuelo? Dije. 

Nos intentó colar algo que ella denominaba como la “Patata Caliente”. Se refería a la Factoría Cultural del Polígono Sur, algo que explico mejor un poco más adelante.

Reunión con Izquierda Unida: Izquierda Unida por aquel entonces coordinaba AVRA (Agencia de Vivienda y Rehabilitación Andaluza) porque hicieron coalición con el PSOE para que éste pudiera gobernar en la región. Nos reunimos en una bonita oficina con Javier Martínez (Gerente), el cual nos preguntó: “¿En qué podemos ayudaros?” Dijimos: “Nos ayudaría mucho tener un listado de los espacios públicos en desuso que existan en Andalucía”. Pero no lo tenían. Es curioso que las administraciones no sepan ni qué les pertenece ni, peor aún, qué lugares tienen abandonados. Esto también es ilegal pues, por sus propios estatutos, deben tener obligatoriamente un inventario de patrimonio. Nosotros le comentamos que existía un lugar el cual había pasado a ser competencia de su área, la antigua Fábrica de Artillería. Tragó saliva y nos dijo “Es que si destapamos ese sitio va a saltar la libre”. Santi y yo nos miramos y dijimos al unísono: “¡pues que salte!”. Un poco indignado también le dije que yo sabía que él era profesor de universidad y que mantenía su plaza, por lo que estando ahora en el cargo que estaba, debería hacer política y no mantener un sillón cómodo y elegante. El tema de la Fábrica de Artillería lo sacaremos un poco más adelante.

En otra reunión, ahora con Pepe Cebríán (Parlamentario de Izquierda Unida), hablamos de la posibilidad de asentarnos en La Nave del Alamillo. Parecía que teníamos de nuevo lugar para el asentamiento del proyecto. Después de varias visitas y de realizar los planos básicos de arquitectura con todo el trabajo que conlleva eso, Pepe Cebrián alegó que no podría cederlo finalmente por incompetencias con los sindicatos y los servicios del propio parque que estaban afincados allí. Lo que él no sabía es que nosotros ya habíamos hablado con ellos y estaban absolutamente de acuerdo. Finalmente, con Izquierda Unida no conseguimos más que mareos e inconclusiones. Eso sí, todo de una manera muy amable.

Las reuniones con Podemos y Participa Sevilla, no fueron más que llevar el tema a Pleno Municipal. En aquel entonces no tenían demasiado poder en política.

A la reunión con el PP, mencionada anteriormente, también asistió María Eugenia Candil (Gerente del ICAS de Sevilla) quien dijo abiertamente que “esto de ceder espacios públicos gratis se iba a terminar”. Sin embargo, miren que “maravillosa verónica”: Los Baños Árabes de la Reina Mora, una arquitectura del Siglo XII, el Ayuntamiento de Sevilla se lo tenía cedido a la Hermandad de Vera Cruz. Este espacio tuvo problemas por inundaciones así que el Ayuntamiento le expropió el bien inmueble a la Hermandad, y se gastó más de 1.000.000 de euros en las rehabilitaciones para, acto seguido, volver a cedérselo a dicha Hermandad. Y aquí no termina el asunto; el Hermano Mayor de la Hermandad, José de Cristóbal, anunció que los problemas de inundación continuaban, preguntándose una y otra vez: “¿Dónde habían echado el dinero?”.

Con respecto a la “Patata Caliente”, nombre con el cual la Delegada de Cultura denominaba a La Factoría Cultural del Polígono Sur, podríamos decir que era un proyecto que acumulaba años de retraso porque derivaba de un ambicioso coliseo de 50.000 metros cuadrados cuya licitación llegó a anunciarse a mediados de 2009 y que se estancó definitivamente un año después.

Cofinanciado en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de Andalucía y en el 20% restante por el Ayuntamiento de Sevilla, el presupuesto de la ejecución de equipamiento ascendía a la cantidad de 3.0053.432,90€, aunque el Ayuntamiento de Sevilla adjudicó su construcción por 2.300.000 €, un precio inferior al de licitación. El Consistorio nunca explicó por qué se había licitado por un precio más elevado.

2.172 metros cuadrados construidos con fondos europeos para bienes sociales que el ayuntamiento no sabía cómo manejar. Así que nos ofrecieron que nuestro colectivo se ocupara de la licencia de apertura, que asumiéramos los costes de mantenimiento, que contratáramos los seguros necesarios y que dotáramos de contenido y gestión, económicamente viables a la “Patata Caliente” (prácticamente las mismas condiciones que con la Hermandad de Vera Cruz). Declinamos amablemente la invitación del Ayuntamiento a resolver sus carencias de gestión.

Nos encantaría solucionar los problemas de las 3.000 viviendas, pero no estamos en la posición ni contamos con las herramientas de intervención social necesarias. Esas que deberían estar planificadas antes de construir el edificio. (Vamos, digo yo). Así que solicitamos al Ayuntamiento de Sevilla un listado de espacios en desuso de la localidad, pero tampoco lo tenían. Y, aunque el Director de proyectos y Actividades del ICAS, José Lucas Chaves, se comprometió a elaborarlo; han pasado varios años y, hasta la fecha, ese documento sigue siendo inexistente.

undefined Espacios públicos en desuso

Mientras tanto, Juan Ignacio Zoido (Alcalde de Sevilla en la época) fue al BTeam (Unidad Europea de Investigación de Patrimonio) y dio un sermón muy político diciendo que estábamos a la vanguardia en la reutilización de espacios públicos en desuso. ¡Ah! ¿Sí? No amigo, estamos a la cola en la tendencia europea de rehabilitación de espacios para uso socio cultural. Y por todas estas razones, decidimos sacar el II Comunicado del Espacio Artístico La Carpa, el 14 de Diciembre de 2014.

El proyecto de La Carpa había crecido y de 7 colectivos, pasamos a ser 17 (con algunos más que estaban a la espera hasta el rearme total de la actividad). Junto a ZEMOS 98, La Matraka, La Suite, Endanza, Trans-forma y SMART Ibérica, que son gestores culturales; Varuma Teatro, Lapso Producciones y B-612 que son compañías de artes escénicas; Kataplof, de docencia circense; Cuarto revelado y La Residencia, artistas visuales y digitales; Recetas Urbanas y Bauk, colectivos de arquitectos; Assejazz (Asociación de Jazz de Sevilla); Engatosarte de estilismo; y la UNIA (Universidad Internacional de Andalucía), el Colectivo Artístico La Carpa pasó a llamarse Red Creativa La Carpa” (2014/16) donde se realizó un nuevo concepto del mismo:

“La RED CREATIVA-LA CARPA es una cooperativa de entidades dedicadas a la creación, formación, innovación y difusión de actividades e iniciativas técnicas, artísticas, sociales y culturales. Un proyecto piloto formado por un conjunto de nuevas metodologías y que nace de una experiencia previa cargada de talento e ilusión.

Es un espacio de encuentro y nuevas propuestas culturales, desde la autogestión, por y para la ciudadanía. Entendemos la cultura como un recurso común accesible, replicable y sostenible inserto en el tejido socioeconómico. La cultura como re-productora social. Por ello, La Carpa se basa fundamentalmente en la creación de un espacio público de desarrollo social y cultural a través de la participación de colectivos que interactúan en los diferentes ámbitos del proceso, desde su gestación hasta su programación y evolución. Un catalizador que pretende transformar un público “pasivo” en usuarios activos, haciendo el desarrollo accesible e inclusivo. Un planteamiento híbrido con el que cubrir tanto las necesidades de los profesionales como las de la ciudadanía, creando, desarrollando e impartiendo formación en diferentes ámbitos culturales. Es un lugar de encuentro donde la administración debe involucrase mediante diferentes mecanismos más allá de la cesión del espacio.

Un nuevo modelo integrador de organización para satisfacer las necesidades desde lo colectivo, no cubiertas por el sector público. Una apuesta armónica que pueda ampliar el horizonte de la creación de públicos, aunando cultura, política, conocimiento, aprendizaje, educación, práctica y tecnología. Una hibridación de contenidos y conocimientos desde ámbitos muy diversos con la experimentación y la innovación cultural como objetivos.

En definitiva, para generar valor compartido entre las empresas, la ciudadanía y la administración, un modelo que implica democratización económica, participación y empoderamiento ciudadano”.

Ya con esta formación, tuvimos una reunión con Paco Pérez (Director de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales) al cual le planteamos el proyecto y su ubicación en el Pabellón del Siglo XV. Le hablamos de un modelo de Cooperativa de Servicio Público el cual no conocía porque no estaba al tanto de las nuevas leyes de cooperativas. La historia quedó así: él, en tres meses, nos cedería el espacio. Nosotros previamente le mandaríamos esas leyes y un proyecto básico por planos faseados de la instalación del proyecto en dicho pabellón. (Agosto de 2014) Nosotros, en una semana, le mandamos el trabajo y esperamos tres meses. A los tres meses solicitamos de nuevo una reunión con él para ver el avance de la actividad. Fue una gran sorpresa cuando en esta reunión nos comenzó a contar lo mismo que tres meses antes. Decidí parar su discurso alegando que ya lo conocía y que nosotros habíamos realizado nuestro trabajo pero, ¿y ellos? Su contestación fue determinante: “Es que si no presionáis, aquí no se mueve nada” Paco Pérez, nos puso el ejemplo del “Principio de reacción de Einstein”, aunque creo que se refería a ley de la acción-reacción de Newton: esta ley dice que cuando un cuerpo ejerce una fuerza (acción) sobre otro, este ejerce otra fuerza (reacción). Y Santi Cirugeda, muy audaz, le habló entonces del “principio del caudal” (por supuesto Paco no tenía ni idea). Le vino a decir que ese principio hace que una persona mee antes que otra, y es a causa de la relación entre la sección del tubo y la velocidad del flujo.

A partir de ese momento, a diario mandamos un email o llamamos por teléfono para, como Paco Pérez nos había enseñado, presionar la inminente firma del convenio. Pero llegaron las elecciones regionales y como siempre ocurre con estos papelitos, todo se paró.

Dividimos los trabajos de La Carpa en comisiones para comenzar a elaborar el proyecto Centro de Innovación Social, Tecnológica y Cultural La Carpa, proyecto que entregamos en diferentes concursos y créditos sociales: Premio de Innovación Cultural CCCB, Torneo de Innovación Social 2015, Idea Camp 2015 y European Social Innovation Competition 2015. Es extraño que no nos concedieran ninguno cuando, a su vez, nos invitaban de diferentes espacios para dar conferencias y charlas sobre nuestro trabajo: Participación en Presupuesto Cero de las Artes Escénicas convocado por la Unión de Actores de Andalucía, Seminario de “Espacios en Espera” de la Universidad de Arquitectura de Sevilla, charla con los promotores del Proyecto Europeo SAGN vinculado a la Capital Europea de la Cultura 2017, Seminario Internacional “Espacio Público – Ciudad Creativa”, Encuentro Cooperativo de Primavera FAECTA, Mesa Informativa del Festival Radiópolis, Mesa redonda de uso de espacios públicos abandonados para proyectos comunitarios y otros foros internacionales que han llevado la experiencia a Hong Kong, Londres, París, Bogotá, Ciudad del Cabo… En este preciso momento a Santi Cirugeda, arquitecto del espacio artístico La Carpa, le otorgaron el Premio RIVAS de Londres.

Por fin, se formó gobierno en la región y retomamos las reuniones pasadas. Había cambiado la Dirección de la Agencia de Instituciones Culturales. Todos y todas se van, ninguno es para siempre. En este caso entró en el cargo Eduardo Tamariz (Actual Director (2019)) con el cual tuvimos una primera reunión en la que le volvimos a informar de nuevo de todo lo que había realizado La Carpa y qué es lo que solicitábamos aunque, previamente a la reunión, le habíamos mandado un informe con todo detalle que por supuesto no se leyó. Quedamos en tener una segunda reunión en dos semanas para que él se pusiera al tanto sobre la actividad y obtener una respuesta. Esperamos hasta un mes y medio y por fin nos volvimos a reunir. Prácticamente se quitó de encima el proyecto alegando que era competencia directa del Ayuntamiento de Sevilla. ¿Por qué?, ¿Por qué no es un proyecto regional?, ¿Por qué no es un proyecto incluso internacional? Me dijo que si el Ayuntamiento veía que el proyecto se debía realizar en el Pabellón del Siglo XV, que él lo cedería. El 27 de mayo de 2015 llegaron las Elecciones Municipales y de nuevo, el parón institucional.

Entró el PSOE en el Ayuntamiento, entonces pensamos que por fin el proyecto seguiría hacía delante, pues habían entrado en el ayuntamiento aquellos que apoyaban incondicionalmente La Carpa. Pues NO, la idea que tuvieron fue otra, replicar el modelo de gestión del Matadero de Madrid (Gestionado por el PP) aunque luego dijeron que no, que fueron de visita simplemente para ver otros modelos. ¡Coño! Pues si aquí te estamos ofreciendo uno.

En una reunión que tuvimos con Antonio Muñoz (Delegado de Cultura, Urbanismo y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla), Isabel Ojeda (Directora del ICAS) y Paco Cerrejón (Gerente del ICAS) nos comentaron que ellos veían nuestro proyecto dentro de un macro proyecto que querían realizar ellos en la anteriormente citada Fábrica de Artillería. La idea consistía en unificar en este lugar la cultura sevillana, donde el propio ICAS se afincaría, y “crear sinergias entre los diferentes colectivos”. Un proyecto donde “la creación, formación, innovación y difusión de actividades e iniciativas técnicas, artísticas y sociales se dieran la mano”. Creo que esto es exactamente lo que proponía La Carpa, si tienen dudas miren la página donde describimos los nuevos conceptos de La Carpa.

undefined Espacio público en desuso

Un proyecto interesante, pero que no es La Carpa. Un proyecto replicable, pero que no es La Carpa. Un proyecto igual que el de La Carpa pero con una diferencia que hacía que no fuera La Carpa: era un proyecto político, individual y que, de momento, alcanza la cantidad económica de 2.000.000 de euros simplemente por limpiar la zona y hacer un estudio del estado del edificio. Sí, faseado por partes, igual que el proyecto de La Carpa, pero en el que no estaría terminada esta primera y costosa fase hasta transcurridos 2 años, simplemente para tener una de las zonas habilitadas. (Este proyecto se ha inaugurado un año después de su fecha prevista, con un contenido casi inexistente).

Por otra parte, les preguntamos que qué ocurriría con el antiguo solar donde se asentaba el Espacio Artístico La Carpa, ya que seguía siendo competencia de su área, pero no supieron qué respondernos, de hecho, no sabían que ese terreno pertenecía a su delegación.

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(El terreno de La Carpa hoy día. 28 años abandonado por la administración pública + otros 6 años después del cierre de La Carpa)

Y lo que nos llegó el 5 de febrero de 2015 de aquellos que nos apoyaban incondicionalmente, antes de las elecciones, por supuesto, fue una carta de la Gerencia de Urbanismo diciendo que debíamos desalojar en un mes los equipamientos construidos. Hacían mención a las carpas, Aula Abierta, la Araña, y diferentes módulos de obra. ¡Iros a tomar por culo! ¿En un año que había transcurrido desde el cierre de La Carpa no habíais pasado por el terreno? Las Carpas fueron a la Escuela de Circo de Palestina; Aula Abierta fue a Suecia a una exposición Internacional de Arquitectura (a día de hoy montada con la Associació Ateneu Santboià en Sant Boi); La Araña fue camino del Teatro Humain Trop Humain, dirigido por Rodrigo García en Monpellier; y los módulos de los que hablaban terminaron cedidos a la Escuela Crece de Madrid.

Y llegaron las Elecciones Nacionales (20 de diciembre de 2015) y con ellas, casi un año sin gobierno (hasta el 29 de octubre de 2016). Mientras tanto, colectivos como el Club House busca un espacio para el desarrollo y el trabajo que realizan con personas con discapacidad; el colectivo La Carpa Social, busca espacio para la pernoctación y alimentación de los indigentes que no quieren tratar desde la propia administración pública; la Sinmiedo busca solución a su espacio educativo de género y otros muchos, esperan algún espacio público abandonado. Escuelas o proyectos que plantean educación y culturas alternativas y que suelen estar con la mirada inquieta por una cuestión de burocracia ineficaz.

En 2016, atomizados, el proyecto de La Carpa finalizó.

Pero no quiero terminar con un mal sabor de boca. Este proyecto, a las personas que participamos en él, nos influyó de tal manera que hoy día seguimos moviéndonos en torno a los criterios filosóficos que usamos en él. Y nos demostramos a nosotros mismos que pudimos mantener, al menos 4 años, una lucha activa con las administraciones públicas. Sirvió de modelo y reactivación de otros colectivos y espacios e impulsó y dio garantías a otros proyectos asociativos.

Y si la herencia de La Carpa tiene que ver con la seguridad con la que hoy día afronto las reuniones con las administraciones públicas y los políticos, con la visión clara que tengo sobre ellos, sus posiciones y deberes y con la actitud de no doblegarme bajo ningún pretexto ante ese sistema jerárquico, incoherente e ineficaz; entonces, sí mereció la pena.

Jorge Barroso “Bifu”

Os Reverendos presentan La Carpa

OTROS ENLACES DE INTERÉS:

La Aventura del Saber TVE2: https://www.youtube.com/watch?v=AtwfSKuv2cM

La Isla de la Ilusión (Escuela de Periodismo): https://www.youtube.com/watch?v=rS2nZKt3eTY

Primer Comunicado La Carpa Espacio Artístico: https://www.youtube.com/watch?v=IeQhB7LvSFI

Rebel Architecture – Guerrilla architect (Al Jazeera): https://www.youtube.com/watch?v=674N2SnaAfs

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